Alrededor de 200 docentes instalan una protesta indefinida frente a la Generalitat en plena cuenta atrás para la Festa Grossa. Organizadores tradicionales y sectores civiles temen el bloqueo de los preparativos.
VALÉNCIA. — La huelga de la educación pública no universitaria en la Comunitat Valenciana, que acaba de arrancar su cuarta semana consecutiva, ha trasladado su epicentro al corazón histórico de Valéncia. Alrededor de 200 docentes en huelga iniciaron la noche de este lunes una acampada indefinida en la Plaza de la Virgen, situándose estratégicamente a escasos metros del Palau de la Generalitat. Sin embargo, la ocupación coincide de lleno con el calendario de la festividad del Corpus Christi, desatando un inmediato conflicto logístico y social ante la inminente celebración de la Festa Grossa.
¿Casualidad o buscan un brusco impacto social e informativo?
Choque de calendarios: El montaje del Corpus en el aire
La elección del espacio no ha sido casual en términos de visibilidad política, pero ha levantado las alarmas de los colectivos encargados de la organización de la procesión cívico-religiosa, una tradición que este año conmemora 671 años de historia.
Los plazos son milimétricos. Los trabajos operativos previstos para las próximas horas se enfrentan a un escenario complejo:
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Instalación del Tapiz: Entre el día de hoy y el miércoles está programado el laborioso montaje del tapiz floral del Corpus en la fachada de la Basílica de la Mare de Déu dels Desamparats.
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Decoración viaria: Las labores de iluminación y ornamentación de las farolas de la plaza deben completarse en las próximas 48 horas.
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Traslado de las Rocas: El viernes por la tarde está planificado el traslado de las tres Rocas más modernas del Corpus y el tradicional bestiario a la misma plaza, punto neurálgico donde el sábado y el domingo se concentrarán los actos centrales de la fiesta.
Fuentes internas del tejido asociativo del Corpus han expresado su «profunda preocupación» ante lo que consideran un uso estratégico del calendario festivo. Representantes del colectivo tradicional han manifestado sus dudas respecto a que la fecha sea una mera coincidencia y han instado públicamente a los huelguistas a «no interferir ni boicotear el normal desarrollo de la Festa Grossa«, recordando el profundo arraigo de estos actos en el Cap i Casal.
¿Se podrá celebrar este año la Festa Grossa como habitualmente?
Escalada de tensión y conflicto social
La acampada en la Plaza de la Virgen supone un nuevo escalón en la estrategia de presión del colectivo docente, coordinado a través de asambleas y apoyado por sindicatos como STEPV, CCOO PV y UGT-PV, tras el fracaso de la última Mesa de negociación celebrada el pasado domingo en la Conselleria de Educación. El encierro sindical de esa noche, sumado a episodios de fuerte tensión policial el fin de semana —que han derivado en la apertura de un expediente disciplinario a un agente—, ha encendido los ánimos de las bases.
A lo largo de los últimos días, las movilizaciones han ido mutando hacia el bloque urbano directo, transformando el conflicto laboral en un debate de orden público. Tras las marchas no autorizadas que colapsaron arterias céntricas como la Calle Colón o la sonora concentración frente al Palau de la Música —donde se intentó bloquear el paso del President de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, en un acto oficial—, la ocupación de la plaza abre un nuevo frente de debate ciudadano: los límites del derecho a la protesta frente al uso compartido del espacio público en fechas señaladas.
El papel de la Delegación del Gobierno
Con los comercios, los fieles y los colectivos culturales pendientes de la evolución de la plaza, las miradas se dirigen ahora hacia las instituciones. En caso de que el Ajuntament de Valéncia decida solicitar formalmente el desalojo del recinto por ocupación no autorizada de la vía pública en un espacio de especial protección, la pelota quedará en el tejado de la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana, encabezada por Pilar Bernabé.
La gestión de las próximas horas será crítica. Corresponderá a la Delegación calibrar la aplicación de la legalidad vigente respecto a las concentraciones en espacios públicos con la sensibilidad política y policial que requiere un colectivo de trabajadores de la enseñanza pública en huelga, todo ello bajo el estricto reloj de una ciudad que se prepara para lucir sus mejores galas tradicionales.
Reunión de urgencia
Este medio ha podido conocer que existe una reunión urgente entre administraciones para ver cómo se procede, una Junta de Seguridad que analizará los posibles problemas en el Corpus y si se levanta la acampada, pero ya se teme un boicot a los actos el Corpus este fin de semana por parte del profesorado en huelga que se ha convertido en una suerte de kalebarraca.














