VALENCIA. – En una jornada de fuerte carga simbólica por la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, el Parque Natural de l’Albufera se ha convertido hoy en el epicentro de la política medioambiental valenciana. Tras la reunión extraordinaria del pleno del Consell en este entorno protegido, la Generalitat Valenciana y la compañía Iberdrola han anunciado un ambicioso plan conjunto que supondrá el soterramiento de más de cinco kilómetros de líneas eléctricas aéreas y la eliminación de 90 apoyos en los sectores de El Saler y la Gola de Pujol.
Esta intervención paisajística y ecológica se suma al «esfuerzo histórico» liderado por la administración autonómica, que ya ha canalizado más de 187 millones de euros en mitigar y revertir los severos daños ocasionados por la dana en el humedal y sus municipios ribereños.
Alianza público-privada para el paisaje
El denominado Plan Albufera, que contará con una inversión directa de seis millones de euros por parte de Iberdrola, ha sido destacado por el Gobierno valenciano como un modelo referente de cooperación público-privada. La Generalitat coordinará la agilización de todos los trámites burocráticos para ejecutar una obra que no solo reducirá el impacto visual en una de las zonas de mayor valor ecológico del Mediterráneo, sino que también mejorará notablemente la seguridad vial de la carretera CV-500.
Aprovechando la apertura de las zanjas para las nuevas cinco líneas subterráneas —que optimizarán el suministro de las pedanías del sur de Valencia—, se construirá en la superficie un carril ciclopeatonal destinado a fomentar la movilidad sostenible.
La vicepresidenta primera, Susana Camarero, y el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente e Infraestructuras, Vicente Martínez Mus, han sido los encargados de desglosar el balance de unas actuaciones que califican de «emergencia vital» para el parque. Durante el último año y medio, las tareas se han centrado en la retirada de millones de toneladas de residuos junto al Ayuntamiento de Valencia, la desobstrucción de compuertas y la limpieza exhaustiva de acequias y campos de arroz. Asimismo, se han reparado de forma urgente depuradoras y colectores para frenar en seco los vertidos contaminantes.
«L’Albufera actuó como una auténtica esponja durante la dana, laminando la avenida de agua y reduciendo la fuerza del caudal», ha recordado Susana Camarero.
Por este motivo, el Ejecutivo valenciano planea replicar este comportamiento natural mediante una red de parques inundables que sumarán 72 kilómetros de nuevos corredores verdes y fluviales en la región.
Hacia la Reserva de la Biosfera
Toda esta estrategia de regeneración se engloba dentro del Plan Endavant, coincidiendo con un momento crucial: el proceso de evaluación de la candidatura de l’Albufera para convertirse en Reserva de la Biosfera por la Unesco, una aspiración que cuenta con un «consenso histórico» entre todas las administraciones implicadas.
Por su parte, Martínez Mus ha reivindicado el parque como una «seña de identidad y un motor económico vivo» que demuestra la viabilidad de hacer compatibles la alta productividad agrícola del arroz y la conservación estricta del entorno.
Dentro de las partidas presupuestarias desveladas, destacan 100 millones de euros dedicados a la retirada de residuos tras la catástrofe, 23,6 millones para la ampliación de la depuradora de Ribarroja y 25,7 millones destinados a modernizar la Acequia Real del Júcar. Además, se reservarán 15 millones de euros adicionales para el futuro dragado selectivo del lago, garantizando la calidad hídrica gracias también al reciente I Pacto del Agua por l’Albufera. El emotivo cierre de la jornada ha tenido lugar en el embarcadero de La Granja, con la suelta de varias especies de ánades recuperadas por el centro de fauna silvestre.


















