La consellera de Educación, Carmen Ortí, considera que el balance tras cinco semanas de huelga docente es positivo, aunque reconoce que el conflicto no está cerrado. Con la huelga suspendida pero no desconvocada, la responsable educativa apuesta por mantener abiertas las negociaciones con los sindicatos mientras la Conselleria centra ya sus esfuerzos en preparar el inicio del curso 2026-2027.
Un final de curso marcado por la negociación
Tras más de un mes de movilizaciones, reuniones y tensión en el sistema educativo valenciano, la Conselleria de Educación y los sindicatos han logrado algunos acuerdos parciales que han permitido suspender la huelga.
Para Carmen Ortí, el resultado ha sido razonablemente satisfactorio.
La consellera destaca que el curso ha podido finalizar con normalidad, que el alumnado ha sido evaluado y que las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) se han desarrollado sin incidencias importantes.
Sin embargo, admite que todavía quedan numerosos asuntos pendientes.
La huelga está suspendida, pero el conflicto continúa
Uno de los aspectos que más preocupa a la administración es que los sindicatos han insistido en que la huelga no ha sido desconvocada definitivamente.
La suspensión actual permite retomar las clases y cerrar el curso, pero deja abierta la puerta a nuevas movilizaciones si no se producen avances durante el verano.
Por ello, Ortí considera prioritario mantener las conversaciones activas.
Según explica, la intención es combinar reuniones políticas con mesas técnicas específicas para abordar cada uno de los asuntos pendientes.
“Hay que empezar ya a preparar septiembre”
La principal preocupación de la Conselleria es ahora el próximo curso.
Ortí ha subrayado que la administración no puede permitirse perder tiempo y que debe comenzar inmediatamente la planificación de septiembre.
El objetivo es que los centros educativos inicien el nuevo curso con la máxima normalidad posible y con avances concretos en aquellos aspectos donde exista margen de acuerdo.
Acercamiento entre posiciones muy alejadas
La consellera considera especialmente importante que ambas partes hayan logrado reducir las diferencias existentes al inicio del conflicto.
A su juicio, el simple hecho de haber alcanzado acuerdos parciales demuestra que existe voluntad negociadora tanto por parte de la administración como de los representantes sindicales.
Esa circunstancia, sostiene, constituye una base sólida para continuar dialogando durante los próximos meses.
Las ratios siguen siendo uno de los grandes puntos de conflicto
Uno de los asuntos más complejos continúa siendo la reducción del número de alumnos por aula.
Los sindicatos reclaman una bajada importante de las ratios para mejorar la atención educativa.
La Conselleria comparte el objetivo, pero discrepa sobre la magnitud de la reducción propuesta.
Ortí considera que algunas de las demandas sindicales resultarían inviables por el enorme volumen de infraestructuras necesarias.
Según argumenta, reducir drásticamente las ratios implicaría construir un gran número de nuevos centros educativos en toda la Comunitat Valenciana.
Por ello, defiende una reducción progresiva y adaptada a las posibilidades reales del sistema.
El debate salarial sigue abierto
Las mejoras salariales también continúan generando división.
La Conselleria mantiene que la propuesta aceptada por ANPE y CSIF constituye un avance significativo para el profesorado valenciano.
Sin embargo, STEPV, CCOO y UGT, que representan a la mayoría de los docentes, consideran insuficientes las cantidades planteadas y siguen reclamando mayores incrementos retributivos.
Esta discrepancia explica que la cuestión salarial continúe siendo uno de los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo global.
Más de 3.300 millones en reivindicaciones
Durante las negociaciones, los sindicatos han presentado un conjunto de medidas cuyo coste estimado supera los 3.300 millones de euros para los próximos años.
La Conselleria asegura que comparte buena parte de los objetivos planteados, aunque considera necesario compatibilizar las reivindicaciones con la disponibilidad presupuestaria.
Entre las prioridades señaladas por Educación figuran:
- La reducción de la burocracia.
- La mejora de la inclusión educativa.
- La inversión en infraestructuras.
- La disminución progresiva de ratios.
- La mejora de determinadas condiciones laborales.
Un verano decisivo para la educación valenciana
Con el curso prácticamente terminado, la atención se desplaza ahora a las mesas de negociación que continuarán durante el verano.
La administración confía en consolidar los acuerdos parciales alcanzados y avanzar en los asuntos más conflictivos.
Los sindicatos, por su parte, mantienen la presión y no descartan retomar las movilizaciones si consideran que el diálogo no produce resultados suficientes.
La tregua actual ha permitido cerrar el curso sin más interrupciones, pero septiembre aparece ya como la próxima gran cita para comprobar si el conflicto educativo valenciano se encamina hacia una solución definitiva o vuelve a trasladarse a las aulas.
















