La seguridad de Susana Camarero ha sido reforzada después de que un hombre acuda de forma continuada desde hace casi dos meses a los actos públicos en los que participa la también consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad.
Según fuentes próximas a la vicepresidenta, el origen de la situación estaría relacionado con un conflicto que el individuo mantuvo con el servicio autonómico de empleo Labora.
Presencia constante en actos oficiales
Las fuentes consultadas señalan que el hombre comenzó a aparecer de manera recurrente tras mostrar su desacuerdo por una gestión realizada en Labora. Desde entonces, habría acudido a numerosos actos institucionales de Camarero e incluso habría permanecido en ocasiones frente a la sede de la Conselleria.
Entre los episodios recientes figura su presencia durante la comparecencia de la vicepresidenta en los juzgados de Catarroja, donde declaró como testigo en la causa que investiga la gestión de la dana. Los equipos de seguridad detectaron entonces su presencia entre las personas concentradas en el exterior.
Más vigilancia y control policial
Ante la reiteración de estos seguimientos, la Policía de la Generalitat ha incrementado las medidas de contravigilancia y protección alrededor de la vicepresidenta. En algunos desplazamientos se han modificado los accesos previstos para evitar situaciones de riesgo o encuentros directos con el individuo.
Las mismas informaciones apuntan a que el hombre cuenta con numerosos antecedentes policiales acumulados en los últimos años por delitos como tráfico de drogas, agresiones, atentado contra la autoridad y robos con violencia.
El origen del conflicto
Según las fuentes consultadas, el conflicto se inició tras una disputa con una trabajadora de Labora relacionada con un trámite o con la atención recibida. La situación habría derivado en un enfrentamiento que afectó a la funcionaria y que posteriormente desembocó en la fijación del hombre con la responsable política del área de empleo.
Por el momento no consta que se haya producido ninguna agresión ni amenaza directa contra Camarero, aunque las fuerzas de seguridad mantienen una vigilancia reforzada debido a la persistencia de la conducta y al historial del individuo.
La Generalitat no ha realizado declaraciones públicas adicionales sobre el operativo de seguridad, mientras la Policía continúa monitorizando la situación para garantizar la protección de la vicepresidenta en sus actos institucionales.
















