La situación judicial del exconseller valenciano Rafael Blasco vuelve a complicarse. La Audiencia Provincial de Valencia ha revocado el archivo de la causa relacionada con una cuenta bancaria en Suiza que recibió 600.000 euros y ha ordenado continuar la investigación por un posible delito de blanqueo de capitales.
La decisión supone un importante revés para el exdirigente del Partido Popular, que confiaba en que el procedimiento quedara definitivamente cerrado tras considerar el juzgado instructor que los hechos estaban prescritos. Sin embargo, la Audiencia comparte ahora el criterio de la Fiscalía Anticorrupción y entiende que la investigación debe continuar.
El origen: una cuenta suiza detectada durante el caso Azud
El hallazgo de la cuenta apareció durante las investigaciones del conocido Caso Azud. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil localizó una cuenta en Ginebra vinculada a la sociedad panameña Jagat Inc., donde figuraban como autorizados el empresario Miguel Montoro y Rafael Blasco.
Según la documentación bancaria obtenida mediante comisiones rogatorias internacionales, una sociedad offshore denominada Edinboro Investments transfirió en enero de 2008 un total de 600.000 euros a dicha cuenta. Los investigadores sostienen que Blasco aparecía como socio de Montoro y persona vinculada a negocios comunes.
Además, en los formularios de apertura de la cuenta se indicaba que no existían Personas Políticamente Expuestas, pese a que Blasco ocupaba entonces una conselleria en la Generalitat Valenciana.
La clave: cuándo empieza a contar la prescripción
La discusión jurídica gira en torno a la prescripción del supuesto delito.
Mientras la defensa sostiene que los hechos son demasiado antiguos para ser perseguidos penalmente, la Fiscalía y ahora la Audiencia consideran que en los delitos de blanqueo el plazo comienza a contar desde la última operación destinada a ocultar o mover los fondos.
Los investigadores sitúan el último movimiento relevante en julio de 2012, cuando la cuenta fue cancelada y el dinero transferido a otras estructuras financieras. Precisamente esas operaciones coinciden temporalmente con las primeras noticias sobre la imputación de Blasco en el denominado Caso Cooperación.
El dinero desapareció del radar en 2012
Uno de los grandes interrogantes sigue siendo el destino final de los fondos.
La documentación bancaria muestra que los 600.000 euros fueron invertidos inicialmente en depósitos fiduciarios y posteriormente en acciones de distintas compañías. Más tarde, los activos fueron trasladados a otras cuentas controladas por el empresario Miguel Montoro y finalmente desaparecieron del circuito investigado.
Precisamente esa es ahora la misión que la Audiencia encomienda al juzgado: reconstruir el recorrido completo del dinero y determinar quién fue realmente su beneficiario final.
Un nuevo frente para un viejo conocido de los tribunales
Rafael Blasco ya fue condenado en varias piezas del caso Cooperación por el desvío de fondos públicos destinados a proyectos de ayuda internacional, llegando a ingresar en prisión.
La reapertura de esta investigación no implica culpabilidad ni una futura condena, pero sí mantiene vivo un procedimiento que parecía encaminado al archivo y vuelve a colocar al exconseller bajo el foco judicial.
Ahora será el Juzgado de Instrucción número 10 de Valencia quien continúe las diligencias para intentar esclarecer el origen, recorrido y destino de aquellos 600.000 euros que aparecieron en una cuenta suiza vinculada al exdirigente valenciano.















