El incendio declarado recientemente en la Sierra Calderona ha reavivado una preocupación que lleva años instalada entre los residentes de la urbanización El Murtal, en Segart. Las cerca de cuarenta familias que viven en esta zona denuncian que únicamente disponen de una vía de acceso y salida, una circunstancia que consideran un grave riesgo si se produjera una emergencia forestal de gran magnitud.
El incendio de la Calderona encendió todas las alarmas
Las llamas registradas la semana pasada en la Sierra Calderona estuvieron muy cerca de la urbanización y provocaron momentos de gran inquietud entre los vecinos.
Aunque el fuego pudo ser controlado con rapidez y no llegó a afectar directamente a las viviendas, el episodio volvió a poner sobre la mesa un problema que los residentes denuncian desde hace más de una década.
La urbanización El Murtal cuenta con una única carretera de acceso, que también es la única salida disponible para sus habitantes.
En caso de incendio forestal, una situación relativamente frecuente durante los meses de verano en entornos de montaña, esa circunstancia podría complicar seriamente una evacuación.
Una reivindicación histórica
Los vecinos aseguran que llevan años reclamando una solución.
La preocupación no es nueva, pero cada verano vuelve a intensificarse debido al elevado riesgo de incendios que presenta la zona.
Los residentes consideran imprescindible habilitar una segunda vía de evacuación que permita abandonar la urbanización con seguridad si el fuego bloquea el acceso principal.
Según explican, la actual carretera termina prácticamente en la montaña, convirtiendo el enclave en un punto vulnerable ante cualquier emergencia.
La propuesta pasa por conectar con Gilet
Los propios vecinos han elaborado una alternativa que consideran viable.
La propuesta consiste en acondicionar una senda situada en la parte posterior de la urbanización que atraviesa la sierra y conecta con la zona de Sant Esperit, en el término municipal de Gilet.
Según los residentes, el tramo que sería necesario adaptar tiene una longitud aproximada de entre 180 y 190 metros.
La actuación requeriría ampliar el ancho del camino y mejorar algunas pendientes para permitir el paso de vehículos en situaciones de emergencia.
El Ayuntamiento reconoce el problema
El Ayuntamiento de Segart admite la preocupación vecinal y reconoce que la falta de una segunda salida representa una cuestión que debe estudiarse.
No obstante, el consistorio señala que la solución presenta dificultades importantes tanto económicas como administrativas.
Uno de los principales obstáculos es que parte del terreno afectado pertenece a propietarios privados, por lo que sería necesario obtener autorizaciones o realizar adquisiciones de parcelas para ejecutar la actuación.
El coste económico, principal dificultad
Desde el gobierno municipal consideran que una infraestructura de este tipo requeriría financiación externa.
Por ello no descartan solicitar ayudas a la Generalitat Valenciana o a la Conselleria de Medio Ambiente para poder afrontar una intervención de estas características.
Mientras tanto, el proyecto continúa sin fecha concreta de ejecución.
Prevención mientras llega una solución
A la espera de una respuesta definitiva, el Ayuntamiento insiste en la importancia de las medidas preventivas.
Entre las recomendaciones trasladadas a los propietarios figuran mantener limpias las parcelas, eliminar vegetación seca acumulada y evitar la presencia de árboles o matorral excesivamente próximos a las viviendas.
Estas actuaciones buscan reducir el riesgo de propagación de las llamas en caso de incendio forestal.
Un verano más con incertidumbre
Las cerca de cuarenta familias que residen en El Murtal afrontan un nuevo verano pendientes de la evolución del riesgo de incendios en la Sierra Calderona.
La experiencia vivida durante el reciente incendio ha reforzado la sensación de vulnerabilidad entre los vecinos, que consideran urgente disponer de una alternativa de evacuación.
Mientras las administraciones estudian posibles soluciones, la preocupación sigue presente en una urbanización rodeada por un entorno natural privilegiado, pero también especialmente expuesto al peligro del fuego durante los meses más calurosos del año.
La reivindicación de una segunda salida de emergencia vuelve así a cobrar fuerza en Segart, donde los vecinos consideran que
















