La Agencia Estatal de Meteorología activa el aviso amarillo entre las 13:00 y las 22:00 horas. Los mapas de previsión apuntan a la mayor densidad de rayos de la escala y a un riesgo real de granizo y rachas de viento fuertes en el interior de la Comunitat.
VALENCIA. – La atmósfera se inestabiliza de forma drástica en el levante peninsular. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido un boletín de alerta en el que confirma la activación del aviso amarillo por riesgo de tormentas fuertes para este domingo, 28 de junio. El mapa de avisos se concentrará de forma severa en tres áreas principales de la geografía valenciana: el interior de la provincia de Valencia (tanto el sector norte como el sur), el litoral sur de Valencia y el norte de la provincia de Alicante.
La franja de mayor riesgo quedará acotada entre las 13:00 y las 22:00 horas, coincidiendo con las horas de máxima insolación diurna, el motor térmico que terminará de disparar la formación de grandes nubes de evolución (cumulonimbos). Los meteorólogos advierten de que, si bien no se prevé un temporal de lluvias generalizadas o persistentes, el carácter de los chubascos de este domingo será de una violencia inusual, capaces de generar complicaciones severas en periodos de tiempo muy cortos.
Densidad de rayos en niveles máximos
El dato más preocupante que arrojan los modelos numéricos de predicción para esta jornada es el aparato eléctrico. Según fuentes de la delegación territorial de AEMET, la densidad de rayos prevista para el interior de la Comunitat Valenciana alcanza el nivel máximo de la escala técnica de estimación. Esto se traduce en una probabilidad extremadamente alta de tormentas eléctricas secas en sus inicios, que posteriormente darán paso a precipitaciones acompañadas de un bombardeo constante de descargas a tierra.
Esta actividad eléctrica, sumada a la orografía del interior valenciano, eleva de manera colateral el riesgo de incendios forestales por caída de rayos latentes en zonas de masa forestal, un factor que mantiene en vilo a las brigadas de la Generalitat Valenciana.
Corta duración, pero potencial destructivo
Los técnicos insisten en un concepto clave: la brevedad del episodio no resta un ápice a su peligrosidad. Las estimaciones oficiales cuantifican los acumulados de lluvia en unos 20 litros por metro cuadrado en tan solo una hora. Sin embargo, la clave meteorológica reside en que este volumen de agua podría caer de forma concentrada en apenas 15 o 20 minutos dentro de ese tramo horario. Cuando el agua se desploma con esa intensidad, los sistemas de alcantarillado urbano se saturan de inmediato, dando lugar a inundaciones relámpago (flash floods) que pueden anegar bajos, garajes y pasos subterráneos en cuestión de instantes.
A la lluvia torrencial se le sumarán otros dos elementos de alto impacto: fuertes rachas de viento y granizo. Los desplomes de aire frío desde las capas altas de la atmósfera —fenómeno conocido técnicamente como reventón o downburst— pueden provocar rachas de viento repentinas y huracanadas, capaces de derribar ramas, señales de tráfico o mobiliario urbano. Asimismo, la presencia de aire muy frío en altura garantiza que las tormentas sean localmente fuertes y que vayan acompañadas de piedra o granizo de tamaño considerable en comarcas del interior.
Resumen del aviso meteorológico:
Franja horaria: Domingo 28, de 13:00h a 22:00h.
Zonas afectadas: Interior de Valencia, sur de Valencia y norte de Alicante.
Riesgos principales: Acumulados de 20l/m² en una hora, granizo, rachas muy fuertes de viento y densidad de rayos en máximos de la escala.
Llamamiento a la prudencia y coordinación de emergencias
La coincidencia de esta alerta con la tarde de un domingo de finales de junio multiplica los factores de riesgo. Es una franja horaria crítica en la que miles de ciudadanos emprenden la operación retorno del fin de semana hacia las áreas metropolitanas o se encuentran realizando actividades recreativas al aire libre en zonas fluviales y de montaña.
El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat ya ha trasladado el aviso a los ayuntamientos de las zonas afectadas para que activen los protocolos preventivos pertinentes, como la revisión de imbornales y la señalización de zonas inundables.
Por su parte, las autoridades de tráfico aconsejan a los conductores que, en caso de verse sorprendidos por la tormenta en carretera, reduzcan la velocidad, aumenten la distancia de seguridad y eviten detenerse bajo puentes o en zonas donde el agua tienda a acumularse. En el ámbito doméstico, se insta a la población a retirar objetos de balcones y terrazas que puedan ser arrastrados por el viento, y a mantenerse informados a través de los canales oficiales antes de emprender cualquier desplazamiento.
















