EL GRAO DE CASTELLÓ – El distrito marítimo de Castellón ha vuelto a vestirse de gala y sentimiento. La emblemática Cavalcada de la Mar ha vivido una de sus ediciones más multitudinarias y emotivas, marcada por un sonido que forma parte del ADN de su gente: el de la caragola. Tras meses de espera, este ancestral eco marino ha vuelto a sonar en las calles del Grao, y lo ha hecho con una fuerza renovada que ha erizado la piel de los asistentes.
El gran protagonista de la jornada ha sido el pregonero de este año, Marc Teresa. Con un discurso cargado de emotividad, respeto por la historia local y un profundo arraigo, Teresa ha sido el encargado de hacer estallar la tradición en el corazón del pueblo marinero. Su intervención no solo ha dado el pistoletazo de salida oficial a la celebración, sino que ha despertado un inmenso orgullo entre los vecinos, quienes han respondido con vítores y aplausos a lo largo de todo el recorrido.
Un escaparate de identidad y cultura
La cabalgata ha sido un despliegue de color, música y folclore. Asociaciones culturales, comisiones festivas y colectivos locales han desfilado portando la indumentaria tradicional, recreando estampas de la vida marinera de antaño y rindiendo homenaje a los hombres y mujeres que dedicaron su vida al mar.
«Escuchar la caragola con esta intensidad nos recuerda quiénes somos y de dónde venimos. Marc Teresa ha sabido transmitir perfectamente ese orgullo grauero», comentaba emocionado uno de los asistentes al paso de la comitiva.
Con el éxito de esta Cavalcada del Mar, el Grao de Castelló demuestra una vez más que sus tradiciones no solo siguen vivas, sino que se transmiten con fuerza de generación en generación, consolidando este evento como una cita imprescindible en el calendario festivo de la provincia.



















