Los socialistas fundamentan la denuncia en los mensajes de WhatsApp del Consell del 29-O, donde el expresidente ordenaba a las 8:15 horas «inundar de datos los medios» para dar «sensación de estar alerta que te cagas».
Ofensiva judicial de calado en el marco de la depuración de responsabilidades por la catástrofe que asoló la provincia de Valencia en octubre de 2024. El PSPV-PSOE ha presentado de forma oficial una querella ante el Tribunal Supremo contra el expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón, acusándolo de un presunto delito de falso testimonio cometido durante su comparecencia en la comisión de investigación de la DANA en el Congreso de los Diputados. La formación que lidera Diana Morant sostiene que existen contradicciones flagrantes e insalvables entre la declaración bajo juramento que el exjefe del Consell protagonizó en la Cámara Baja y las pruebas documentales que van viendo la luz en la vía penal.
La querella toma como base los avances de la instrucción del Juzgado de Catarroja —que investigaron si existieron delitos de homicidio imprudente en el fallecimiento de las 230 víctimas mortales de la riada— y, de forma específica, el vaciado de los teléfonos móviles del anterior Ejecutivo autonómico. El detonante clave ha sido el contenido del grupo de WhatsApp del Gobierno valenciano, aportado recientemente a la causa por la exvicepresidenta Susana Camarero a requerimiento de la magistrada instructora, el cual desmontaría el relato parlamentario de Mazón.
«Inundemos de datos los medios, da sensación de estar alerta»
Durante su citación en el Congreso el pasado 17 de noviembre, Carlos Mazón defendió firmemente que la información técnica de la que dispuso el 29 de octubre de 2024 sobre la crecida del barranco no era suficiente para tomar medidas de mayor alcance. Asimismo, testificó ante los diputados que su presencia física e intervención directa en la gestión de la crisis ni era obligatoria ni habría aportado valor añadido a la gestión de la emergencia, dando por zanjada su factura política tras su posterior dimisión del cargo.
Sin embargo, el escrito de la querella del PSPV recalca que «concurren indicios sólidos, plurales y convergentes de criminalidad». Frente a la afirmación de Mazón de que carecía de datos sobre la gravedad de la situación a primera hora, el registro de los chats oficiales del Consell revela que el expresidente abrió la conversación a las 8:15 horas de la mañana demostrando ser plenamente consciente del escenario de riesgo. A esa hora, el entonces jefe del Ejecutivo valenciano remitió una directriz nítida a todo su gabinete de consellers: «Inundemos de datos los medios, ¿de acuerdo? Porque eso desprende sensación de estar alerta que te cagas y calma a la gente, que es lo importante» . Las actas del chat reflejan que Mazón intervino por última vez a las 8:53 horas para corregir una errata en un tuit de la exconsellera de Interior, Salomé Pradas, antes de desaparecer de la línea comunicativa.
El misterio del móvil «en la mochila» durante la comida de El Ventorro
El texto del recurso judicial también subraya el testimonio falso en torno a la emisión del sistema de alerta masiva ES-Alert, que llegó a los teléfonos de la población a las 20:11 horas de la tarde, cuando el agua ya negaba las calles. Mazón negó en el Congreso cualquier tipo de vinculación con la gestión de dicho mensaje y aseguró que no tuvo conocimiento del mecanismo hasta que Pradas le informó telefónicamente a las 19:43 horas, justo al salir del restaurante El Ventorro.
En ese establecimiento hostelero, el exmandatario permaneció cerca de cuatro horas compartiendo un almuerzo privado con la periodista Maribel Vilaplana, período crítico durante el cual no respondió a las llamadas urgentes telefónicas de su consellera de Interior mientras comenzaban a registrarse las primeras víctimas en la provincia. Al ser interrogado por los grupos parlamentarios sobre los motivos de su incomunicación, el expresidente no ofreció una justificación técnica concreta, limitándose a responder: «Quizá tenía el móvil en la mochila» . Para los socialistas, estas evasivas constituyen una alteración de la conciencia de la verdad ante las Cortes Generales, lo que justifica la apertura de diligencias penales inmediatas en el Alto Tribunal debido a su condición de aforado.
















