VALENCIA. – El Palau de la Generalitat Valenciana ha sido escenario este viernes de un sobrio y emotivo acto de recuerdo. Antes de dar comienzo a la reunión ordinaria del Pleno del Consell, el president de la Generalitat, acompañado por todo su cuerpo de consellers, ha encabezado un minuto de silencio a las puertas del edificio institucional, en la Plaza de Manises, para conmemorar las dos décadas del accidente de la Línea 1 de Metrovalencia.
El homenaje, de carácter estrictamente institucional, se produce al cumplirse exactamente 20 años de la mayor tragedia ferroviaria de la historia de la Comunitat Valenciana y una de las más graves de España. Con este gesto, el actual Ejecutivo autonómico ha querido escenificar el respeto continuo de las instituciones hacia la memoria de los fallecidos y el dolor persistente de sus familias.
Dos décadas de una herida abierta
El suceso que hoy se rememora tuvo lugar el 3 de julio de 2006, a escasos días de la visita del Papa Benedicto XVI a la capital del Turia. Un convoy de la Línea 1 de Metrovalencia descarriló en la curva previa a la estación de Jesús, saldándose con un trágico balance de 43 personas fallecidas y 47 heridas de diversa consideración.
A lo largo de estos veinte años, el suceso no solo dejó una profunda huella social por la pérdida de vidas humanas, sino que desencadenó un largo proceso social, político y judicial abanderado por la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio (AVM3J), que luchó durante más de una década para exigir responsabilidades políticas, mejoras en la seguridad de la red de transporte y el esclarecimiento real de los hechos en los tribunales.
Tras el protocolario minuto de silencio en la Plaza de Manises, el president y los miembros del Consell se han retirado al interior del Palau sin realizar declaraciones adicionales, para dar inicio a la sesión de un Pleno ordinario del Consell previsto.
















