La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) activa las alarmas en casi todo el país por un episodio de temperaturas extraordinarias que rozarán los 42 °C. Sanidad pide extremar la precaución con los colectivos vulnerables y el riesgo de incendios se dispara de forma generalizada.
MADRID – España se prepara para un escenario de calor asfixiante. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido este viernes un Aviso Especial de Fenómenos Adversos ante la llegada inminente de la segunda ola de calor del verano. Según el organismo meteorológico, el episodio arrancará oficialmente este domingo, 5 de julio, y se consolidará a lo largo de la próxima semana, dejando registros diurnos y nocturnos excepcionalmente altos que situarán a gran parte del país en una situación de riesgo importante.
El origen de este sofocante episodio se debe a la combinación de una dorsal anticiclónica y la presencia de una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) situada al oeste de la península ibérica. Esta configuración atmosférica, sumada a la intensa insolación propia de estas fechas y a vientos flojos que impiden la renovación del aire, servirá de resorte para la entrada y el estancamiento de una masa de aire de origen africano, muy seca y cálida.
El mapa del termómetro: de los 40 °C a las «noches tórridas»
El ascenso de los termómetros empezará a ser visible a partir del sábado, pero alcanzará su punto más crítico entre el domingo y el lunes, jornadas catalogadas como el núcleo del episodio. Las zonas más golpeadas serán el cuadrante suroccidental, los grandes valles fluviales y las depresiones del interior peninsular.
Se espera que en los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir los termómetros superen con facilidad la barrera de los 40 °C a 42 °C. No obstante, el calor extremo no será exclusivo del sur: el valle del Ebro y el interior de Mallorca prevén máximas de 38 °C a 40 °C, e incluso en puntos septentrionales habitualmente más frescos, como el interior de Galicia, se rozarán los 37 °C.
Sin embargo, lo que más preocupa a meteorólogos y autoridades sanitarias no ocurrirá solo bajo el sol, sino al caer la noche. El aviso especial de la AEMET hace hincapié en que las temperaturas nocturnas apenas darán tregua. Se prevén de forma generalizada noches tropicales (donde el termómetro no baja de los 20 °C) e incluso noches tórridas en puntos de la mitad sur y la costa mediterránea, con mínimas que se mantendrán por encima de los 25 °C, dificultando gravemente el descanso de la población.
Una amenaza invisible para la salud y el entorno
Las autoridades civiles han reiterado que este episodio representa un peligro importante para personas vulnerables, con especial foco en los ancianos, los bebés y los ciudadanos que padecen enfermedades crónicas cardiovasculares o respiratorias. Asimismo, Sanidad ha recordado la prohibición de realizar actividades físicas intensas o trabajos extenuantes al aire libre durante las horas centrales del día (entre las 12:00 y las 17:00).
Por otro lado, la sequedad extrema de la masa de aire y la prolongada radiación solar van a provocar un incremento crítico en el riesgo de incendios forestales. Con el terreno ya castigado por los calores previos, el nivel de peligro de fuego rozará niveles extremos en casi toda la geografía española. Protección Civil solicita la máxima colaboración ciudadana para evitar cualquier negligencia que actúe de chispa.
Aunque los modelos meteorológicos apuntan a que la fase álgida de la ola de calor podría empezar a remitir a partir del miércoles, el portavoz de la AEMET, Rubén del Campo, advierte de que el ambiente seguirá siendo plenamente veraniego y caluroso durante el resto de la semana, confirmando que este mes de julio arranca con una tónica implacable que obligará a la población a buscar cualquier resquicio de sombra.
















