Un control rutinario de la Guardia Civil en el puerto de Dénia terminó con la incautación de 1.008 botellas de óxido nitroso, conocido popularmente como gas de la risa, cuando iban a ser embarcadas en una furgoneta con destino a las Islas Baleares.
La actuación tuvo lugar durante el pasado mes de mayo, dentro de un dispositivo de vigilancia para prevenir el tráfico de sustancias. El conductor del vehículo, un hombre de 38 años, no pudo acreditar el origen de la mercancía que transportaba.
Un cargamento valorado en más de 35.000 euros
Los agentes del Destacamento Fiscal y de Fronteras localizaron 168 cajas que contenían las 1.008 botellas, de 640 gramos cada una, con un valor de mercado que supera los 35.000 euros.
Toda la mercancía quedó a disposición de la Aduana e Impuestos Especiales de Alicante, mientras la investigación continúa abierta para determinar su procedencia y esclarecer el destino final del cargamento.
Una sustancia cada vez más presente en el ocio nocturno
El óxido nitroso tiene usos industriales y sanitarios, pero en los últimos años su consumo recreativo ha aumentado de forma significativa.
Conocido como gas de la risa, suele inhalarse mediante globos llenados directamente desde las botellas, ya que provoca una sensación breve de euforia y desinhibición.
Los riesgos para la salud
La Guardia Civil recuerda que el consumo de esta sustancia no está exento de peligros.
Entre los efectos adversos figuran episodios de hipoxia, alucinaciones, quemaduras por frío, daños neurológicos graves y otros problemas de salud, especialmente cuando se consume de forma repetida o en grandes cantidades.
La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas actuaciones relacionadas con este cargamento interceptado en el puerto de Dénia.
















