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Promesas rotas: El Conseller Marciano Gómez tildaba de «ilegal» esta práctica durante la oposición; hoy, tres años después de llegar al poder, la situación empeora.
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Ruleta rusa sanitaria: A partir de las 20:00 horas, la capital alicantina dependerá de una única ambulancia sin facultativo, obligando a los enfermeros a pedir instrucciones telefónicas en situaciones de vida o muerte.
ALICANTE. – 03/07/2026 | Por Redacción Sanitaria
La parálisis y la desgestión de la Consellería de Sanitat han cruzado hoy una línea roja inadmisible. A partir de las 20:00 horas de esta misma tarde, la ciudad de Alicante se quedará sin un solo médico en el servicio de Unidad de Vigilancia Intensiva Móvil (SAMU). Una desprotección absoluta que deja a la deriva a miles de ciudadanos en sus momentos más críticos y que desnudas las flagrantes vergüenzas de la actual administración autonómica.
El caso de hoy en la capital no es un error de planificación aislado, sino el síntoma de un colapso sistémico. Alicante cuenta con dos bases SAMU: una de 12 horas (de 8:00 a 20:00) que hoy sí dispone de facultativo, y la base de 24 horas del centro de la ciudad. En cuanto el reloj marque las ocho de la tarde y la base diurna cierre, el servicio de emergencias prioritario acudirá a los avisos compuesto únicamente por un enfermero y dos técnicos conductores. Sin médico a bordo.
Una epidemia que desangra a la Comunitat Valenciana
Fuentes sanitarias consultadas por este diario confirman que el apagón médico no se limita a Alicante. La provincia está desasistida:
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Orihuela Costa: Su base SAMU carece de médico en el día de hoy.
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Elche: La base ilicitana, que debe cubrir un área inmensa que va desde Hondón de los Frailes hasta Santa Pola, tampoco cuenta con personal médico.
Esta alarmante radiografía se replica con idéntica gravedad en Valencia y Castellón. Se trata de una práctica negligente que, según denuncian los propios profesionales sanitarios, «juega directamente con la vida de los ciudadanos» en situaciones donde cada segundo cuenta para sobrevivir a un infarto, un ictus o un accidente de tráfico grave.
«Perdiendo minutos vitales» «Todos queremos la mejor asistencia en una emergencia, pero nos encontramos con que acude un SAMU donde el enfermero se ve obligado a llamar por teléfono para conseguir indicaciones médicas para las que legalmente no está capacitado, o se tiene que enviar a una patrulla de la Policía Local a buscar a contrarreloj a un médico de urgencias al centro sanitario más próximo. Estamos perdiendo unos minutos que salvan vidas», lamentan fuentes del sector.
ESTRUCTURA DE UNA EMERGENCIA HOY (A partir de las 20:00h)
[Aviso Crítico] ➡️ [Llegada del SAMU] ➡️ [Enfermero + 2 Técnicos] ➡️ [Llamada telefónica / Búsqueda de médico externo] = Pérdida de tiempo crítico
De la «ilegalidad» a la complicidad política
Lo más sangriento de este escenario no es solo la falta de recursos, sino la intolerable hipocresía política que lo rodea. Esta peligrosa modalidad de «SAMU sin médico» fue implantada originalmente por el Gobierno del Botànic (PSPV y Compromís). En aquel momento, el Partido Popular —con el actual Conseller de Sanidad, Marciano Gómez, a la cabeza— calificó la medida de «ilegal», recordando que vulnera flagrantemente el Decreto sanitario que obliga a estas unidades a portar un médico especialista en emergencias.
Sin embargo, tres años después de haber tomado las riendas del gobierno autonómico, el PPCV no solo no ha revertido la situación, sino que la ha perpetuado. La indignación entre el personal médico es absoluta: no entienden cómo el conseller Gómez mantiene intacta en la cúpula de Sanitat a los mismos «inventores» y gestores de la medida que tanto criticó en la oposición.
Formación congelada y protestas en las calles
Para colmo de males, las promesas de solución a largo plazo se han demostrado falsas. Este mismo año, el curso de formación en emergencias indispensable para habilitar a nuevos médicos en el SAMU ni siquiera se ha celebrado. No hay relevo, no hay contratación y no hay voluntad política real de solucionar la falta total de profesionales.
Los médicos continúan movilizándose y manifestándose con dureza contra una Consellería de Sanitat que parece haber olvidado que la gestión de las emergencias no es una cuestión de ahorro presupuestario ni de parches telefónicos, sino una obligación legal y moral. Hoy, Alicante reza para no tener una emergencia médica pasada las ocho de la tarde.
















