Los mensajes intercambiados durante la devastadora jornada del 29 de octubre de 2024 entre el jefe de Climatología de la Aemet en la Comunitat Valenciana, José Ángel Núñez, y varios observadores de Avamet reflejan la preocupación y la tensión con la que se siguió la evolución de la dana que dejó 230 víctimas mortales.
La documentación, remitida al juzgado que investiga la gestión de la emergencia, recoge conversaciones mantenidas en tiempo real desde algunas de las localidades más castigadas por las inundaciones y será cotejada por la magistrada que instruye la causa.
«Por aquí se cae el cielo»
A primera hora de la mañana, un observador situado en Chiva avisaba a Núñez con un mensaje tan breve como inquietante:
«Buenos días, José Ángel, por aquí se cae el cielo».
Horas después, cuando la lluvia regresó con intensidad torrencial, las comunicaciones reflejaban cómo la situación empeoraba rápidamente. Poco antes de las siete de la tarde, el colaborador informaba de que Chiva estaba completamente inundada.
La respuesta del responsable de Climatología de Aemet fue inmediata:
«Vaya día, qué desastre».
Más tarde, ya por la noche, al comprobar que su interlocutor seguía sin responder, le escribió preocupado:
«Qué pesadilla, que todo acabe ya. Mucho ánimo».
«Las consecuencias vienen aguas abajo»
Otro intercambio de mensajes tuvo lugar con un observador de Utiel, que describía el episodio como un auténtico diluvio.
Ambos coincidían en la gravedad de la situación y advertían de que el problema no terminaría allí.
«Ahora las consecuencias vienen aguas abajo», escribía uno de los participantes en la conversación.
También lamentaban la ocupación de zonas inundables y el impacto que podía tener una riada de esas dimensiones.
La documentación llega al juzgado
La Asociación Valenciana de Meteorología (Avamet) ha entregado estas conversaciones al Juzgado de Catarroja dentro de la causa que analiza la gestión institucional de la dana.
La entidad aclara que los mensajes fueron intercambios personales entre observadores y el responsable de Climatología de Aemet, y no comunicaciones oficiales de la asociación.
Sin comunicaciones con la CHJ durante la emergencia
En el informe remitido a la jueza, Avamet asegura que no existía entonces ningún convenio ni relación institucional con la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y que no constan intercambios de información entre ambas entidades durante aquella jornada.
Sí recuerda que Emergencias de la Generalitat utilizaba habitualmente los datos de su red meteorológica, aunque la asociación insiste en que nunca formó parte de los dispositivos de gestión de la emergencia ni participó en la toma de decisiones.
Una reunión que nunca llegó a celebrarse
El informe también revela que, días antes de la tragedia, Avamet y la Generalitat intercambiaron correos para organizar una reunión prevista inicialmente para el 29 de octubre.
Finalmente, el encuentro se aplazó porque los meteorólogos consideraban que la previsión apuntaba a un episodio potencialmente muy complicado que exigiría toda su atención. La reunión nunca llegó a celebrarse en aquellas fechas y los contactos se retomaron meses después.
















