VALÉNCIA. – Los trabajadores del Hospital Universitari el Clínic de Valéncia han alzado la voz ante lo que consideran una situación «insostenible y tercermundista». En mitad de una asfixiante ola de calor que azota a la Comunitat Valenciana, el servicio de Urgencias del centro hospitalario de referencia ha sufrido una serie de aparatosas goteras que han obligado a inutilizar zonas de atención y a recolocar a pacientes en camillas por los pasillos, agravando el ya crónico problema de saturación del departamento.
Filtraciones de agua y zonas clausuradas
Según han denunciado los propios sanitarios y los representantes sindicales a través de vídeos y fotografías difundidos en redes sociales, las filtraciones comenzaron a detectarse en los techos de varias salas de observación y pasillos principales de Urgencias. Paradójicamente, las goteras no se deben a fenómenos pluviales, sino a averías por la condensación y roturas en el sistema de climatización central, el cual trabaja a pleno rendimiento debido a las elevadas temperaturas exteriores.
«Es inadmisible que en el hospital de referencia de la autonomía tengamos que poner cubos de fregar entre las camillas para recoger el agua que cae del techo, mientras los pacientes esperan horas para ser ingresados», lamenta uno de los delegados sindicales del centro.
El agua filtrada ha provocado el desprendimiento de algunas placas del falso techo, lo que obligó a la dirección del centro a clausurar preventivamente varios boxes por motivos de seguridad, reduciendo drásticamente la capacidad operativa del servicio en un momento de alta afluencia de pacientes debido, precisamente, a patologías agravadas por el calor.
Pacientes hacinados y personal al límite
La pérdida de espacios asistenciales ha provocado un «efecto dominó». Decenas de pacientes han tenido que ser reubicados en los pasillos de Urgencias, limitando la movilidad del personal y reduciendo la intimidad y dignidad de los usuarios.
A esta situación se suma el malestar por los fallos intermitentes en el propio aire acondicionado de la zona afectada. Trabajadores y familiares denuncian que la temperatura en ciertas áreas del hospital roza los umbrales máximos permitidos para un entorno sanitario, lo que incrementa el estrés térmico de los pacientes —muchos de ellos ancianos y crónicos— y del propio personal, que realiza turnos de doce horas vistiendo pijamas sanitarios y equipos de protección.
Exigencia de responsabilidades y mantenimiento urgente
Los sindicatos del sector salud han exigido a la Conselleria de Sanitat una auditoría urgente del estado de las instalaciones y un plan de contingencia inmediato. Denuncian que la falta de mantenimiento preventivo durante los meses de invierno se hace evidente al llegar el verano, donde el sistema de refrigeración es incapaz de soportar la demanda.
Por su parte, la dirección del Hospital Clínic ha informado de que los equipos de mantenimiento ya están trabajando en la reparación de la avería del circuito de refrigeración para restablecer la normalidad «lo antes posible». No obstante, la junta de personal advierte de que, si no se toman medidas estructurales y se refuerzan las plantillas para agilizar los ingresos en planta, la situación en Urgencias seguirá siendo crítica durante todo el periodo estival.


















