Investigadores de la Universitat Politècnica de Valéncia han desarrollado Dragonbot, un innovador robot autónomo capaz de identificar, seleccionar y recolectar pitayas en su punto óptimo de maduración sin deteriorar la fruta. La tecnología podría extenderse en el futuro a otros cultivos delicados.
La automatización continúa avanzando en el campo valenciano. Un equipo del Laboratorio de Robótica Agrícola de la Universitat Politècnica de Valéncia (UPV) ha liderado el desarrollo de Dragonbot, un robot inteligente diseñado para realizar de forma autónoma una de las tareas más complejas de la agricultura: la recolección de frutas delicadas.
El sistema ha sido concebido inicialmente para la pitaya, también conocida como fruta del dragón, un cultivo cuya presencia ha crecido de forma notable en el litoral mediterráneo gracias a su elevada rentabilidad y a su resistencia a las condiciones climáticas.
Un robot capaz de elegir solo la fruta madura
Dragonbot funciona como un vehículo autónomo equipado con cámaras y sistemas de visión artificial que analizan las plantas en tiempo real.
Gracias a esta tecnología, el robot puede:
- Detectar los frutos.
- Analizar su grado de maduración.
- Seleccionar únicamente aquellos que están listos para la recolección.
- Cortarlos sin provocar daños.
El objetivo es evitar pérdidas de producto y mejorar la eficiencia en explotaciones donde la recolección manual resulta especialmente delicada.
Tecnología diseñada para no dañar la fruta
Uno de los mayores retos del proyecto ha sido desarrollar un sistema de manipulación lo suficientemente preciso como para recoger la pitaya sin estropearla.
Para ello, el robot incorpora:
- Un brazo robótico colaborativo.
- Una garra especializada.
- Tijeras neumáticas.
- Una hoja vibratoria para realizar el corte.
- Dedos neumáticos flexibles que sujetan el fruto con suavidad.
Todo el proceso se realiza de forma automatizada, reduciendo el riesgo de golpes o desperfectos durante la recolección.
Resultados prometedores en las pruebas de campo
Las primeras pruebas realizadas por los investigadores han ofrecido resultados muy positivos.
Según los datos del proyecto:
- Más del 75 % de las pitayas maduras fueron recolectadas correctamente.
- Menos del 12 % de los frutos sufrieron algún tipo de daño.
Estas cifras demuestran que el sistema ya ofrece un nivel de precisión suficiente para seguir evolucionando hacia aplicaciones comerciales.
Un proyecto con sello valenciano
El desarrollo ha estado coordinado por el Laboratorio de Robótica Agrícola de la UPV, con la participación del Instituto Universitario de Automática e Informática Industrial (ai2).
Además, en el proyecto han colaborado varias empresas especializadas:
- GreenVision, encargada de los sistemas de estimación de maduración.
- Inderen, que ha facilitado el entorno agrivoltaico para las pruebas.
- Nutai, responsable de parte del sistema de visión artificial para localizar el punto exacto de corte.
Mucho más que una máquina para recoger pitayas
Aunque Dragonbot ha sido diseñado pensando en la fruta del dragón, sus desarrolladores consideran que la tecnología podría adaptarse a numerosos cultivos donde la recolección manual sigue siendo imprescindible por la fragilidad del producto.
El proyecto representa un nuevo paso en la incorporación de la inteligencia artificial y la robótica a la agricultura, un sector que busca soluciones para mejorar la productividad, reducir costes y hacer frente a la creciente escasez de mano de obra especializada.
La iniciativa ha contado con financiación de la Generalitat Valenciana, a través del programa de Proyectos Estratégicos en Cooperación cofinanciado con fondos Feder, y recientemente ha sido reconocida como uno de los casos de éxito en innovación colaborativa dentro de la jornada Innova Connect, dedicada a destacar proyectos tecnológicos desarrollados en la Comunitat Valenciana.
















