La horchata vive cada verano su gran momento, pero no todas las botellas que presumen de llevar chufa valenciana cuentan realmente con el respaldo oficial de la Denominación de Origen. El Consejo Regulador de la DOP Xufa de Valencia ha denunciado prácticas publicitarias que considera engañosas y reclama una identificación mucho más clara en los envases.
La batalla por proteger uno de los símbolos gastronómicos de Valencia
Pocas bebidas están tan ligadas a Valencia como la horchata. Con la llegada del calor, millones de litros salen cada año de supermercados, horchaterías y restaurantes de toda España.
Sin embargo, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Xufa de Valencia alerta de que algunos consumidores podrían estar comprando productos creyendo que adquieren horchata elaborada con chufa amparada por la denominación oficial cuando en realidad no es así.
El organismo denuncia que determinadas marcas utilizan expresiones como «chufa de Valencia» o referencias a la Comunitat Valenciana en sus envases sin mostrar de forma visible el distintivo oficial de la DOP.
El sello oficial es la única garantía para el consumidor
Desde la DOP recuerdan que el único elemento que garantiza que la chufa procede realmente de las zonas autorizadas y cumple todos los controles de calidad es el sello oficial de la denominación.
Consejo Regulador de la DOP Xufa de Valencia insiste en que este distintivo debe ser fácilmente identificable por el consumidor y no quedar oculto entre el resto de elementos del etiquetado.
Su presidente, Francesc Espinosa, ha explicado que ya se han puesto en contacto con distintas cadenas de distribución para pedir una mayor claridad y evitar situaciones que puedan inducir a error.
Solo la chufa de 27 municipios puede llevar la denominación
Para que una horchata pueda lucir el sello de la DOP, la materia prima debe proceder exclusivamente de las 27 localidades reconocidas dentro de la zona protegida, situadas principalmente en la comarca valenciana de l’Horta Nord.
Además, el producto debe superar todos los controles establecidos por la normativa europea sobre trazabilidad, calidad y origen.
El distintivo se ha convertido en una herramienta fundamental para diferenciar la producción local frente a la creciente competencia de chufa importada de otros países y de productos elaborados fuera del territorio protegido.
La producción de chufa también mira al cambio climático
La preocupación del sector no se limita únicamente al etiquetado.
Los productores llevan años observando un descenso progresivo de la producción de chufa valenciana, una tendencia que preocupa especialmente en un cultivo muy dependiente de las condiciones climáticas y de la disponibilidad de agua.
Ante esta situación, el Consejo Regulador ha impulsado diversos estudios junto a la Universitat Politècnica de València para analizar cómo está afectando el aumento de las temperaturas y qué medidas pueden adoptarse para garantizar el futuro del cultivo.
Mucho más que una bebida de verano
La horchata forma parte de la identidad gastronómica valenciana y mueve cada año millones de euros entre agricultores, elaboradores y establecimientos especializados.
Por ello, el sector considera fundamental que el consumidor pueda identificar fácilmente cuándo está adquiriendo un producto certificado y cuándo se trata simplemente de una referencia comercial sin vinculación oficial con la denominación de origen.
Porque en ocasiones una pequeña etiqueta en un envase puede marcar la diferencia entre una tradición centenaria y una simple estrategia de marketing.
















