La creciente presencia de jabalíes, conejos, cabras montesas, ciervos y corzos se ha convertido en uno de los principales problemas del campo valenciano. Según las organizaciones agrarias, los daños provocados por la fauna salvaje generan pérdidas superiores a los 55 millones de euros anuales en la Comunitat Valenciana.
La situación ha llevado este viernes a decenas de agricultores a concentrarse frente a la Conselleria de Agricultura para reclamar medidas urgentes que permitan controlar unas poblaciones que consideran ya desbordadas.
Jabalíes y conejos, los principales responsables de los daños
Aunque el problema afecta a varias especies, los agricultores señalan especialmente a los jabalíes y a los conejos como los animales que más perjuicios ocasionan en las explotaciones agrarias.
Los daños afectan a cultivos de cítricos, viñedos, almendros, hortalizas y explotaciones ganaderas, llegando en algunos casos a comprometer la rentabilidad de toda una campaña.
Las organizaciones agrarias alertan de que la situación se agrava año tras año debido al abandono de tierras agrícolas, la falta de relevo generacional y la pérdida de actividad en el medio rural.
El sector pide un plan integral de gestión
La protesta, convocada por La Unió Llauradora, reclama una actuación coordinada entre las consellerias de Agricultura y Medio Ambiente para abordar un problema que consideran estructural.
Entre las principales reivindicaciones destacan:
- Un plan autonómico de gestión de la fauna salvaje.
- Actuaciones sobre parcelas agrícolas abandonadas.
- Sistemas de control basados en criterios técnicos y científicos.
- Indemnizaciones más rápidas y eficaces para los agricultores afectados.
- Mayor coordinación entre administraciones y sectores implicados.
Desde la organización agraria insisten en que el problema no es la existencia de fauna salvaje, sino la falta de gestión pública de las poblaciones.
«La fauna no es el enemigo. Los agricultores hemos convivido con ella durante siglos. El problema es la sobrepoblación derivada de la inacción administrativa», señalan desde La Unió.
Pérdidas de hasta el 80% en algunos cultivos
Esta misma semana, ASAJA Alicante denunció pérdidas de hasta el 80% de la producción de uva y almendra en algunas zonas del Baix Segura debido a los daños provocados por conejos, jabalíes y muflones.
La organización solicitó medidas extraordinarias como la autorización urgente de trampas y visores térmicos para intentar frenar el avance del problema.
Agricultura reconoce la gravedad de la situación
El conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, reconoció la existencia de un «gravísimo problema de sobrepoblación de fauna salvaje» en la Comunitat Valenciana.
Durante la rueda de prensa posterior al pleno del Consell, el responsable autonómico atribuyó parte de esta situación a las políticas desarrolladas durante los años del anterior gobierno del Botànic.
Según explicó, la Generalitat ha impulsado durante este año un plan específico para el control de jabalíes que ha permitido abatir alrededor de 3.800 ejemplares.
De ellos, más de 2.000 fueron capturados por cazadores, que reciben compensaciones económicas por las piezas abatidas, mientras que otros 1.300 ejemplares fueron retirados por la empresa pública Vaersa.
Un problema que va más allá de la agricultura
Las organizaciones agrarias recuerdan además que la proliferación de fauna salvaje no solo afecta a los cultivos.
También tiene consecuencias sobre:
- La seguridad vial, debido al aumento de accidentes con animales.
- La prevención de incendios forestales.
- La sanidad vegetal y animal.
- La conservación de espacios naturales.
- El futuro del medio rural y de las explotaciones familiares.
Por ello, reclaman una estrategia global que combine conservación y control poblacional para garantizar el equilibrio entre biodiversidad y actividad agraria.
















