La tradicional festividad de San Cristóbal, el patrón de los conductores, ha vuelto a llenar de ambiente, motor y devoción las calles de Valéncia, congregando un año más a centenares de fieles, conductores y curiosos en torno a los actos programados.
Bendición de vehículos clásicos en la calle Alboraya
La jornada de ayer tuvo como epicentro la conocida calle Alboraya de la capital, donde se llevó a cabo la emblemática bendición de vehículos frente a la parroquia de San Cristóbal. Este acto, uno de los más arraigados del verano valenciano, logró reunir una espectacular y numerosa comitiva de vehículos clásicos, antiguos y de época. Los propietarios lucieron con orgullo sus cuidadas joyas sobre ruedas (desde utilitarios históricos hasta motocicletas con sidecar) para recibir el agua bendita y asegurar la protección del santo para el resto del año.
Tras el desfile y la bendición, la imagen del patrón presidió una solemne procesión por las calles adyacentes del barrio, arropada por los miembros de la cofradía, vecinos y entusiastas del motor que no quisieron perderse el emotivo recorrido.
Hoy: el turno de los transportistas en la Marina de Valéncia
El testigo de la celebración lo recoge hoy la Federación de Transportistas, que mantiene una estrecha y histórica vinculación con San Cristóbal. Los actos principales se trasladan en esta ocasión hacia la zona marítima de la ciudad, concretamente al recinto portuario de La Marina de Valéncia.
Para la jornada de este sábado, los camiones y vehículos pesados de gran tonelaje serán los absolutos protagonistas. El programa previsto para hoy incluye:
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misa solemne: una celebración eucarística en honor al patrón dentro de las instalaciones portuarias, contando con la asistencia de transportistas de toda la provincia.
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procesión de camiones: un gran desfile de cabezas tractoras y camiones engalanados que recorrerá el recinto, haciendo sonar sus potentes bocinas en un ambiente festivo y de compañerismo.
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mascletà: el toque de pólvora indispensable en cualquier gran festividad valenciana, que resonará en el frente marítimo para poner el broche de oro acústico a la jornada de hermandad del sector del transporte.

















