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Decenas de vehículos han sufrido la rotura de lunas y saqueos en los últimos días junto al Polideportivo Juan Antonio Samaranch.
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La Asociación Vecinal de PenyaRoja exige presencia policial real en exclusiva para Noticias Ciudadanas y advierte: «La seguridad no se consigue con cámaras en los semáforos».
VALÉNCIA. — Aparcar el coche en el tramo final de la Avenida de Francia se ha convertido en una ruleta rusa donde el premio siempre es el mismo: cristales rotos, guanteras saqueadas y una sensación absoluta de desamparo. Los usuarios del Centro Deportivo Municipal Juan Antonio Samaranch y los residentes de la zona han dicho «basta» ante una oleada de asaltos a vehículos que se repite prácticamente a diario, sumiendo al barrio de PenyaRoja en un clima de indignación tensa y hartazgo generalizado.
La estampa al terminar una jornada de entrenamiento o al bajar a la calle por la mañana es devastadora. En los últimos días se cuentan por decenas los automóviles vandalizados. «Cada vez que dejamos el coche en la avenida de Francia no sabemos qué nos vamos a encontrar cuando salgamos de hacer deporte», lamenta con impotencia uno de los afectados a las puertas del recinto deportivo. Un testimonio que sintetiza el sentir de cientos de ciudadanos que ven cómo un gesto cotidiano se ha transformado en un deporte de riesgo.
La indignación vecinal señala el abandono policial
La indignación no es para menos. Fuentes de la Asociación Vecinal de PenyaRoja han manifestado en exclusiva para Noticias Ciudadanas su profunda preocupación por el deterioro vertiginoso de la convivencia y la seguridad en la zona. Desde la entidad vecinal denuncian que la presencia de la Policía Local y de la Policía Nacional ha desaparecido casi por completo de sus calles, dejando un vacío que los delincuentes están aprovechando a placer.
Asimismo, desde la asociación han querido enviar un mensaje directo a la gestión municipal, recordando de forma tajante que la vigilancia pasiva no frena el delito:
«Queremos ver más patrullas de Policía Local y Policía Nacional recorriendo el barrio. La seguridad ciudadana se consigue con agentes a pie de calle, no con cámaras instaladas encima de los semáforos».
Un dardo político a la Alcaldía y a la Delegación del Gobierno
Este nuevo foco de delincuencia pone contra las cuerdas la gestión de la seguridad en la ciudad y sitúa el foco sobre las dos principales figuras políticas del municipio: la alcaldesa María José Catalá y la delegada del Gobierno y candidata socialista a la alcaldía, Pilar Bernabé.
Mientras las competencias se diluyen entre despachos y cruces de declaraciones, PenyaRoja se suma a la lista de barrios que exigen hechos y no promesas. La ciudadanía exige respuestas inmediatas a ambas responsables institucionales antes de que el tramo final de la Avenida de Francia quede consolidado como una zona de impunidad impunemente olvidada por el Ayuntamiento y la Delegación.



