Las altas temperaturas de este verano están cambiando los hábitos de consumo en Valencia y pasando factura a uno de los sectores más importantes de la economía local: la hostelería. Los bares y restaurantes aseguran que las terrazas permanecen prácticamente vacías durante las horas centrales del día y cifran la caída de clientes entre un 20 % y un 35 % respecto al verano pasado.
Ante esta situación, el sector ya estudia nuevas fórmulas para adaptar sus espacios exteriores a unos veranos cada vez más largos y calurosos.
El almuerzo resiste al calor
Aunque el calor aprieta desde primera hora de la mañana, el tradicional esmorzaret valenciano continúa siendo uno de los hábitos que mejor resiste las altas temperaturas.
Muchos clientes siguen optando por reunirse en las terrazas para almorzar, aunque el calor ya empieza a notarse incluso en las primeras horas del día.
Sin embargo, dentro de los establecimientos el aire acondicionado y los abanicos se han convertido en aliados imprescindibles para soportar las elevadas temperaturas.
A la hora de comer, las terrazas se vacían
La situación cambia por completo al mediodía.
Cuando los termómetros se acercan a los 40 grados, resulta muy difícil encontrar clientes sentados en terrazas expuestas al sol, e incluso las situadas a la sombra registran una importante caída de ocupación.
Según el sector hostelero, la afluencia de público durante la comida ha descendido entre un 20 % y un 35 % respecto al mismo periodo del año pasado.
Solo las terrazas junto al mar mantienen clientes
Los establecimientos ubicados en los paseos marítimos son los que mejor están resistiendo este verano.
La brisa marina y la proximidad del mar permiten soportar mejor las altas temperaturas, lo que mantiene una mayor afluencia de clientes en comparación con las terrazas situadas en el interior de la ciudad.
Climatización y nebulizadores, la apuesta del sector
Ante un escenario marcado por olas de calor cada vez más frecuentes, la hostelería considera necesario adaptar sus terrazas para seguir siendo competitiva.
Entre las soluciones que estudia el sector destacan:
- Sistemas de climatización exterior.
- Nebulizadores de agua.
- Más zonas de sombra.
- Mejor distribución del mobiliario para reducir la exposición al sol.
Los hosteleros consideran que estas inversiones serán cada vez más necesarias para mantener la actividad durante los meses de verano.
Un reto para el futuro
El aumento de las temperaturas está obligando a transformar la forma de disfrutar de los espacios al aire libre.
La hostelería valenciana reconoce que el cambio climático ya está modificando los hábitos de consumo y considera que adaptar las terrazas será fundamental para seguir atrayendo clientes durante los veranos, cada vez más largos y extremos.



