Unas excavaciones arqueológicas realizadas en un solar de la Albufereta han sacado a la luz una excepcional necrópolis ibérica con armas, objetos de lujo y un pebetero con forma de cabeza femenina atribuido a la diosa Tanit. Los expertos consideran que podría tratarse del cementerio de una élite militar ibera del siglo III a. C.
Alicante vuelve a sorprender con un importante hallazgo arqueológico. Las excavaciones realizadas en un solar privado de la zona de la Albufereta han permitido descubrir una necrópolis ibérica considerada «excepcional» por los especialistas, con un valioso conjunto de armas, piezas de bronce y un singular pebetero que podría representar a la diosa Tanit, una de las divinidades más importantes del mundo púnico.
Todo el material recuperado será conservado por el Ayuntamiento de Alicante en los fondos del Museo de la Ciudad, donde será estudiado antes de su futura exposición al público.
Un descubrimiento en una zona de vigilancia arqueológica
El hallazgo se produjo durante unas obras promovidas en un solar privado situado en la Albufereta.
Al tratarse de una zona catalogada como área de vigilancia arqueológica, la legislación obliga a realizar controles previos antes de continuar con cualquier construcción. Para ello, la empresa promotora contrató a la firma especializada Arquealia, cuyos trabajos han estado supervisados por el área municipal de Patrimonio Integral.
Fue durante esas excavaciones cuando apareció un importante conjunto funerario de época ibérica.
Un cementerio familiar de hace más de 2.200 años
Los arqueólogos datan la necrópolis en el último tercio del siglo III antes de Cristo, en plena etapa de la presencia cartaginesa en el sureste de la península.
Según las primeras investigaciones, el yacimiento corresponde a un cementerio familiar formado por cuatro tumbas, todas ellas con abundantes ajuares funerarios y un destacado protagonismo del armamento.
Los especialistas consideran que los enterramientos podrían pertenecer a miembros de una misma familia perteneciente a la élite militar ibera.
Falcatas, lanzas, escudos y espuelas
Entre las piezas recuperadas destacan numerosas armas utilizadas por los guerreros iberos, entre ellas:
- Falcatas.
- Lanzas.
- Jabalinas largas (soliferreum).
- Jabalinas cortas (pilum).
- Escudos.
- Cuchillos.
- Bocados de caballo.
- Espuelas.
Junto al armamento también han aparecido numerosas piezas de bronce relacionadas con la vestimenta y el adorno personal, además de un raro conjunto de pequeñas balanzas y ponderales utilizados posiblemente para actividades comerciales.
El hallazgo más singular: un pebetero de la diosa Tanit
Una de las piezas que más interés ha despertado entre los investigadores es un pebetero con forma de cabeza femenina, conservado en un excelente estado y atribuido a la diosa Tanit, una de las principales divinidades veneradas por cartagineses y fenicios.
El descubrimiento resulta especialmente relevante porque confirma la influencia cultural y religiosa existente en la costa mediterránea durante el periodo de la expansión cartaginesa.
Junto a esta pieza también se han localizado:
- Una rueda de carro.
- Un fragmento de escultura ibérica identificado como la pezuña de un cérvido tallada en piedra.
- Una treintena de pequeños vasos utilizados probablemente en banquetes funerarios.
Relación con el Tossal de Manises
Los arqueólogos consideran que la cronología de las piezas coincide con la época de la conquista bárquida del sureste peninsular y relacionan esta necrópolis con el cercano yacimiento del Tossal de Manises, uno de los principales asentamientos ibéricos y romanos de Alicante.
La hipótesis principal es que las personas enterradas pertenecían a una élite guerrera ibera, diferenciada incluso del resto de enterramientos conocidos en la Albufereta, situados a unos 300 metros de distancia.
Un yacimiento llamado a convertirse en referencia
El responsable del área de Patrimonio Integral del Ayuntamiento de Alicante ha calificado el hallazgo como un «yacimiento excepcional», destacando el enorme valor científico de las piezas recuperadas.
Ahora los arqueólogos trabajan en la elaboración de la memoria científica de la excavación y en el estudio detallado de todos los objetos encontrados.
Una vez concluyan las investigaciones, el objetivo del Ayuntamiento es publicar los resultados y exhibir las piezas más importantes para que puedan ser contempladas por el público, incorporando este descubrimiento al extraordinario patrimonio arqueológico que conserva Alicante.
















