Una fuerza inicial de apenas medio centenar de agentes de la Guardia Civil tuvo que contener las primeras horas de la avalancha antes del envío urgente de refuerzos militares.
CEUTA — La ciudad autónoma de Ceuta ha vivido una de las jornadas más críticas en su historia reciente. La presión fronteriza en el espigón de El Tarajal y la valla perimetral alcanzó un nivel de colapso extremo cuando una marea humana estimada en decenas de miles de personas intentó el acceso a territorio español a lo largo del perímetro fronterizo.
En los momentos iniciales del asalto masivo, la primera línea de contención estaba integrada por una dotación mermada de tan solo 55 efectivos ( 40 de de la Guardia Civil y 15 agentes de la Policía Nacional) en el servicio ordinario de frontera. Los agentes, desbordados por la magnitud de los flujos simultáneos por tierra y mar, tuvieron que sostener la contención en condiciones extremas a la espera de refuerzos de urgencia.
Despliegue de emergencia a las 02:00 horas
Ante la gravedad de la situación y el riesgo inminente para la seguridad ciudadana y la integridad de la frontera, el Gobierno activó de madrugada el protocolo de emergencia. A las 02:00 horas, un primer contingente de las Fuerzas Armadas, compuesto inicialmente por unos 65 efectivos asignados a la Comandancia General de Ceuta, se desplegó a pie de playa e instalaciones fronterizas para apoyar a las fuerzas policiales.
Los militares establecieron un cordón de seguridad en el espigón fronterizo, prestando asistencia humanitaria urgente junto a Cruz Roja y colaborando en la filiación y contención de los migrantes que lograban alcanzar la costa.
Claves del dispositivo y cifras de la jornada
El Ministerio del Interior y Defensa mantendrán el dispositivo especial de alerta en el perímetro mientras se tramitan los procedimientos de filiación y devolución acordados con las autoridades vecinales.
















