Llenar un depósito medio de 55 litros cuesta unos 3,30 euros más que en julio y acumula una subida superior al 15 % desde que caducó el IVA reducido a finales de junio.
MADRID. — Los conductores españoles han estrenado el mes de agosto con un nuevo varapalo a los bolsillos en la gasolinera. Coincidiendo con el arranque del periodo vacacional por excelencia y millones de desplazamientos por carretera, el precio de la gasolina 95 y del diésel experimenta desde este 1 de agosto una subida directa de más de 6 céntimos por litro en todo el territorio nacional.
Con este repunte, el litro de diésel se sitúa en una media de 1,72 a 1,78 euros, mientras que la gasolina 95 ronda los 1,67 euros por litro, alcanzando sus máximos de la temporada estival. En términos prácticos, repostar un vehículo medio con capacidad para 55 litros exige desembolsar unos 90 euros, lo que supone entre 3,30 y 3,50 euros más que el mes anterior y hasta 16 euros más en el caso del diésel en comparación con el mismo periodo del año pasado.
Hay gasolineras donde el precio por litro ya se acerca o supera los 2€ por litro
Un calendario fiscal en desescalada para los combustibles
La causa directa de este encarecimiento inmediato no procede únicamente de los márgenes comerciales de los carburantes, sino de la aplicación del Real Decreto-ley 18/2026. La norma diseñó un desmantelamiento gradual de las medidas de apoyo extraordinarias aprobadas en primavera.
Desde la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) se ha advertido de que la coincidencia del recargo fiscal con el mes de mayor movilidad del año supone un freno al consumo de las familias. La patronal solicitó prorrogar los niveles de descuento al menos hasta la conclusión del verano para aliviar la presión inflacionista en el transporte.
Estas subidas harán un efecto rebote en el encarecimiento de todas las mercancías y serán trasladadas a los productos finales, lo que incrementará aún más la cesta de la compra y la carestía de la vida, mientras el Ministro de Hacienda se frota las manos por la recaudación extra vía impositiva.
Y para septiembre, con la vuelta al cole, otra subida más programada de 6 céntimos por litro de combustible
El mercado internacional añade presión
A la reducción del escudo fiscal se le suma un panorama internacional complejo. La inestabilidad en las rutas marítimas del transporte de crudo y las incertidumbres en Oriente Medio han impulsado la cotización internacional del petróleo. Esta combinación de factores presiona de forma paralela la materia prima y los impuestos.
Salvo que la inflación media de los carburantes supere el umbral fijado para activar la cláusula de salvaguarda de 20 céntimos, el itinerario marcado por el Gobierno continuará en septiembre con un último tramo de reducción, consolidando la vuelta a la normalidad tributaria tras meses de contención energética.



