El alto tribunal ratifica la condena al exdelantero del Valencia CF por dos actos sexuales no consentidos cometidos en 2017 en Mojácar y mantiene en 25.000 euros la indemnización a la víctima
El Tribunal Supremo ha confirmado la condena de cuatro años de prisión impuesta al futbolista Santi Mina por un delito de abuso sexual cometido en julio de 2017 en Mojácar (Almería), cuando el delantero pertenecía a la plantilla del Valencia CF. La Sala de lo Penal rechaza así el recurso presentado por el jugador contra una sentencia que ya había sido ratificada previamente por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).
La resolución mantiene también la indemnización de 25.000 euros para la víctima y pone fin al largo recorrido de recursos del procedimiento, iniciado a raíz de unos hechos ocurridos hace nueve años.
El Supremo considera probados dos actos sexuales no consentidos
Los hechos ocurrieron durante las vacaciones de verano de 2017 en el interior de una furgoneta.
Según la sentencia ahora confirmada, Mina realizó dos actos sexuales no consentidos, aprovechando la sorpresa y la situación en la que se encontraba la víctima.
El Tribunal Supremo rechaza el argumento de que el futbolista pudiera haber actuado bajo un error respecto al consentimiento de la mujer.
La condena queda fijada, por tanto, en cuatro años de prisión por abuso sexual.
El Supremo también rechaza elevar la pena a ocho años
El recurso del futbolista no era el único pendiente.
La víctima había solicitado que los hechos fueran considerados constitutivos de agresión sexual y que la pena se elevara hasta los ocho años de cárcel.
El Tribunal Supremo también ha rechazado esta petición.
Los magistrados consideran que no existió la violencia instrumental necesaria para modificar la calificación jurídica en los términos solicitados y mantienen la condena establecida anteriormente.
David Goldar continúa absuelto
La sentencia mantiene igualmente la absolución del futbolista David Goldar, que también había sido investigado dentro del procedimiento.
Por tanto, la resolución del Supremo no modifica en este punto las decisiones adoptadas por las instancias judiciales anteriores.
Un caso que ha tardado nueve años en llegar al Supremo
El procedimiento judicial ha tenido un recorrido especialmente largo.
Los hechos se remontan a 2017, cuando se presentó la denuncia. La instrucción se prolongó durante más de dos años y no fue hasta finales de 2019 cuando se abrió formalmente la causa.
El juicio se celebró finalmente en marzo de 2022 en la Audiencia Provincial de Almería.
La Audiencia condenó a Mina a cuatro años de prisión y posteriormente comenzó una sucesión de recursos.
En 2023, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía confirmó la condena.
El último paso fue el recurso de casación presentado ante el Tribunal Supremo, que ahora ha sido desestimado.
Santi Mina era jugador del Valencia cuando ocurrieron los hechos
El caso tiene además una vinculación directa con el fútbol valenciano.
Cuando ocurrieron los hechos, Santi Mina era delantero del Valencia CF.
El club decidió mantenerlo en la plantilla apelando entonces a la presunción de inocencia y a la prudencia respecto a un procedimiento judicial todavía abierto.
Mina continuó jugando en Mestalla hasta el verano de 2019, cuando regresó al Celta de Vigo dentro de la operación que llevó a Maxi Gómez al Valencia.
El Celta lo apartó tras la primera condena
El Celta mantuvo al delantero en su plantilla hasta que se conoció la primera sentencia condenatoria en mayo de 2022.
El club gallego decidió entonces apartarlo del equipo y abrirle un expediente disciplinario.
El jugador reclamó posteriormente mediante burofax su reincorporación, argumentando su derecho al trabajo mientras la sentencia no fuera firme.
Durante la temporada 2022-2023 terminó cedido al Al-Shabab de Arabia Saudí.
El Celta rescindió unilateralmente su contrato en 2023
La relación entre Mina y el Celta terminó definitivamente en agosto de 2023, cuando el club anunció la rescisión unilateral de su contrato.
Desde entonces, el procedimiento penal continuó avanzando por las diferentes instancias judiciales hasta llegar al Supremo.
Una condena ratificada tras nueve años de proceso
La decisión de la Sala de lo Penal cierra la vía de recurso ordinaria que quedaba pendiente sobre la condena.
El resultado mantiene los elementos fundamentales establecidos anteriormente: cuatro años de prisión para Santi Mina por abuso sexual, 25.000 euros de indemnización para la víctima y la absolución de David Goldar.
Nueve años después de los hechos ocurridos en Mojácar, el Tribunal Supremo ratifica así la condena dictada contra quien entonces era delantero del Valencia CF.



