LA VALL D’UXÓ / CASTELLÓ — Los efectivos de extinción de incendios continúan trabajando intensamente en el área afectada por el fuego forestal iniciado en La Vall d’Uxó (#IFLaVallDUixó). Aunque la evolución de las tareas avanza a buen ritmo, los mandos operativos centran sus esfuerzos en rematar los puntos calientes para poder declarar el incendio oficialmente controlado y avanzar hacia su completa extinción.
Un operativo coordinado sobre el terreno
Desde primeras horas de la mañana, un amplio dispositivo terrestre de la Generalitat Valenciana y la Diputación de Castellón se encuentra desplegado en la zona afectada. En total, se mantienen activos los siguientes recursos:
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Generalitat Valenciana (GVA): 5 unidades de bomberos forestales, respaldadas por 2 autobombas.
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Unidades especializadas: 3 Brigadas Rurales de Actuación Forestal (BRAF) y 2 Unidades Especiales de Bomberos Forestales para incendios de alta complejidad.
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Diputación de Castellón: 3 brigadas forestales pertenecientes al Consorcio Provincial de Bomberos.
Las labores se centran prioritariamente en refrescar el terreno, asegurar los bordes del área quemada y vigilar posibles reproducciones por el viento o el calor acumulado en el subsuelo.
Foco de atención en Tales y Eslida
Dentro del perímetro delimitado, las unidades de emergencia prestan especial atención a los términos municipales de Tales y Eslida, zonas de alto valor ecológico integradas en el entorno del Parque Natural de la Sierra de Espadán. Los técnicos supervisan de cerca estas áreas para evitar que cualquier reactivación ponga en riesgo vegetación no alcanzada por las llamas.
Llamamiento a la responsabilidad: no entorpecer los trabajos
Los servicios de emergencia han hecho un llamamiento urgente a la población general, deportistas y creadores de contenido para que no se aproximen bajo ninguna circunstancia a la zona siniestrada.
Aviso de los servicios de emergencia:
Se ha detectado la presencia de ciclistas e influencers que acuden a las áreas calcinadas para grabar imágenes y vídeos. Estas conductas irresponsables dificultan el tránsito de los vehículos de emergencia, comprometen la seguridad de los operativos y suponen un riesgo directo para los propios ciudadanos.
Las autoridades recuerdan que el terreno quemado entraña graves peligros —como caída de árboles, desprendimientos de rocas o bolsas de calor ocultas— y solicitan máxima colaboración ciudadana para facilitar el trabajo de los profesionales.




