Los agentes entregan los restos mortales a la familia tras una compleja investigación en bases policiales. Los allegados ignoraban que el casillero provisional había sido abierto tras la inspección del establecimiento.
BENIDORM. La Policía Local de Benidorm ha resuelto con éxito un singular e insólito caso que mantenía en vilo a los agentes municipales desde principios de esta semana. La urna funeraria que contenía las cenizas de una persona difunta, localizada por sorpresa en el interior de una taquilla de consigna de un supermercado de la ciudad, ya ha sido devuelta a sus familiares tras una minuciosa investigación policial.
El hallazgo se produjo este pasado lunes durante una revisión de rutina llevada a cabo por la encargada del establecimiento comercial. Al inspeccionar las taquillas destinadas al depósito temporal de bolsas y enseres de los clientes, la empleada descubrió con asombro la urna cineraria. Ante la gravedad e inusual naturaleza del hallazgo, el personal del supermercado dio la voz de alarma de inmediato a la Policía Local.
Del llamamiento público a la investigación en bases policiales
En un primer momento, las fuerzas de seguridad activaron un protocolo de colaboración ciudadana, difundiendo una fotografía de la pieza a través de sus canales oficiales en redes sociales y medios de comunicación con la esperanza de que algún allegado la reconociera. Sin embargo, esta vía no dio frutos.
Ante la falta de respuestas, la jefatura policial decidió dar un giro a la estrategia. Según explicó el portavoz de la Policía Local de Benidorm, Quique Tortosa, los agentes recurrieron a las bases de datos policiales, consultando registros y cruzando información tanto del propio cuerpo municipal como de otras fuerzas de seguridad del Estado. Fue este rastro documental el que permitió finalmente identificar con precisión a los propietarios.
«Recurrimos finalmente al rastreo en bases de datos policiales cruzadas tras no obtener respuesta por la vía pública. Gracias a las gestiones sistemáticas, pudimos localizar e identificar fehacientemente a los allegados para hacerles entrega de la urna», señaló el portavoz municipal Quique Tortosa.
Una «consigna segura» durante una reforma doméstica
Una vez identificados, los agentes contactaron con los familiares para hacerles entrega del depósito funerario. La sorpresa de los allegados fue mayúscula, ya que aseguraron que desconocían por completo que la taquilla donde la habían depositado hubiera sido abierta por el personal del supermercado.
La familia justificó su actuación explicando que habían dejado la urna en la consigna del supermercado al considerarlo un lugar resguardado y seguro mientras realizaban reformas integrales en su domicilio. Su intención era mantener allí las cenizas de forma temporal durante unos días para evitar que sufrieran cualquier tipo de percance o deterioro a causa del polvo y el trajin de las obras en la vivienda.
Gracias a las gestiones de la Policía Local de Benidorm, el episodio ha quedado resuelto de forma satisfactoria y los restos mortales han regresado a la custodia de sus allegados.



