La propuesta de Gianni Infantino de otorgar el partido decisivo a Casablanca a cambio de apoyos políticos para salvar su mandato activa las alarmas en Madrid y Lisboa.
MADRID / LISBOA — La candidatura ibérico-marroquí para la Copa del Mundo de 2030 atraviesa su mayor crisis política y diplomática. Lo que nació como una alianza transcontinental entre Europa y África se ha transformado en un cruce de reproches y tensiones tras salir a la luz las maniobras del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y desencadenar la reacción coordinada de las fuerzas de izquierda de los dos países ibéricos.
El «pacto de la final»: la jugada de Infantino revelada por The Times
Según una exclusiva publicada por el diario británico The Times, Gianni Infantino habría ofrecido formalmente a las autoridades de Rabat conceder la final del Mundial 2030 al futuro estadio Hassan II de Casablanca. A cambio, el dirigente suizo buscaría amarrar el bloque de votos africano para asegurar su reelección al frente de la FIFA en 2027 y mitigar el desgaste tras sus polémicos proyectos de gestión.
Esta revelación arrebataría al Santiago Bernabéu de Madrid la sede del partido estelar, provocando un hondo malestar en las instituciones españolas. Aunque la FIFA ha salido al paso calificando las informaciones de «falsas y engañosas», el estrecho acercamiento del mandatario con el reino alauita mantiene en alerta a las federaciones europeas.
Frente común ibérico: Sumar, Podemos y el partido luso Livre piden romper con Rabat
De forma paralela al terremoto en los despachos del fútbol, la presión política sobre los ejecutivos de España y Portugal ha escalado al máximo nivel:
-
En España: La coalición gubernamental Sumar, junto con Podemos, ha registrado una proposición no de ley en el Congreso de los Diputados exigiendo al Gobierno la revisión del modelo organizativo para excluir formalmente a Marruecos. La formación apela a las graves violaciones de los derechos humanos y a la gestión del régimen marroquí en los recientes episodios migratorios en la frontera de Ceuta. La iniciativa contempla que, si la FIFA no acepta una candidatura compuesta únicamente por España y Portugal, España debe renunciar a albergar el torneo.
-
En Portugal: El partido ecologista de izquierdas Livre ha remitido una carta formal al Gobierno portugués y a la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) solicitando la ruptura con Rabat. En el escrito, la formación lusa defiende que la postura exterior de Lisboa y la defensa de las cláusulas éticas e internacionales deben prevalecer sobre la logística, urgiendo a abrir contactos diplomáticos inmediatos con Madrid para relanzar la candidatura en solitario dentro del marco ibérico.
Un futuro en el aire
La acumulación de escándalos en la FIFA y el rechazo político en la península ibérica colocan la «Copa del Mundo del Centenario» ante un escenario incierto. Mientras Marruecos acelera las obras del megaproyecto de Casablanca apoyado en los compromisos verbales de Infantino, Madrid y Lisboa afrontan un complejo dilema donde la diplomacia deportiva colisiona frontalmente con los principios parlamentarios de ambos estados.
















