La Generalitat Valenciana instala sensores de última generación en la acequia de Sant Vicent para detectar vertidos ilegales y optimizar el riego en la Horta Nort.
ALBORAYA / MELIANA — La protección y digitalización de la comarca de la Horta Nort ha dado un paso firme hacia el futuro. Los ayuntamientos de Alboraya y Meliana han puesto en marcha un proyecto piloto pionero que permite monitorizar, en tiempo real y de forma continua, la calidad y el caudal del agua de riego. La iniciativa, financiada y ejecutada por la Generalitat Valenciana, se ha instalado de manera estratégica en la acequia de Sant Vicent, una de las arterias hídricas más relevantes de la zona.
El sistema se basa en la implantación de sensores inteligentes capaces de analizar parámetros clave como el pH, la conductividad, la temperatura, la presencia de nitratos y la medición del caudal. Estos datos se envían de forma inmediata a un centro de control accesible tanto para las administraciones locales como para las comunidades de regantes.
Alertas inmediatas contra vertidos
Hasta la fecha, el control de la calidad del agua en la red de acequias dependía principalmente de la inspección visual o de la toma de muestras manuales periódicas. Con esta nueva tecnología, en cuanto se detecta una variación inusual en la composición del agua —signo indicativo de un posible vertido incontrolado de origen industrial o urbano—, el sistema genera una alerta inmediata. Esto permitirá a los técnicos y a las autoridades actuar en cuestión de minutos, localizar el origen del foco contaminante y cortar el paso del agua para evitar daños a los cultivos.
Beneficios directos para la agricultura local
Más allá de la protección ambiental, la medida responde a una demanda histórica de los agricultores de la Horta Nort. Contar con agua de calidad garantizada es un requisito imprescindible para la seguridad alimentaria de productos de proximidad tan emblemáticos como la chufa, las hortalizas o las verduras de temporada.
Asimismo, el control del caudal en tiempo real permitirá mejorar la gestión del recurso en periodos de escasez, optimizando la distribución del agua entre los distintos sectores de cultivo y reduciendo las pérdidas en la red.
Un modelo exportable a toda la Comunitat Valenciana
Representantes municipales de Alboraya y Meliana han valorado muy positivamente la puesta en marcha de este piloto, destacando que la tecnología debe ponerse al servicio de la preservación del patrimonio agrícola y natural de la comarca. Por su parte, desde la Generalitat Valenciana se ha señalado que, si los resultados en la acequia de Sant Vicent responden a las expectativas durante los próximos meses, el modelo se extenderá progresivamente a otras redes de riego tradicional de la Comunitat Valenciana.
















