El Ayuntamiento aportará los testimonios clave recogidos en la pedanía para una investigación que apunta claramente a un origen intencionado o no natural.
VALÉNCIA. — La investigación sobre el devastador incendio que afecta al paraje natural de El Saler da un paso decisivo. El Ayuntamiento de Valéncia, a través de la Policía Local, aportará de manera inmediata a las autoridades competentes toda la información facilitada por los vecinos y vecinas del pueblo desde la jornada de ayer, un conjunto de testimonios y datos considerados relevantes para el esclarecimiento de los hechos.
Las pesquisas sobre el suceso continúan abiertas y avanzan con firmeza. Según han confirmado fuentes municipales, las hipótesis principales apuntan de forma clara hacia un origen provocado o, al menos, alejado de cualquier causa de carácter natural.
La Guardia Civil ya ha descartado el origen natural del incendio, o sea se ha demostrado la intencionalidad del mismo y ahora ha de investigarse por el autor o autores del mismo. El incendio comenzó en una senda peatonal
En este sentido, agentes del cuerpo de la Policía Local se encuentran desplegados sobre el terreno trabajando intensamente junto a la alcaldía pedánea para recopilar, estructurar y remitir los datos aportados por los residentes que puedan conducir a la identificación de los posibles autores.
Desde el consistorio se ha ratificado el compromiso institucional de buscar todos los porqués del incendio y llegar hasta las últimas consecuencias para depurar responsabilidades ante la creciente preocupación por la seguridad del paraje.
Con estas actuaciones se busca combatir la sensación de impunidad ante un hecho de gran gravedad en el parque natural de la Devesa, priorizando la localización y puesta a disposición judicial de los responsables del fuego.
Ya hay precedentes…
Todas las miradas de los vecinos apuntan al pirómano confeso y condenado de la oleada de incendios del 2023 y que fue condenado en 2024, y cuya vivienda está cerca de la zona inicial del incendio, en una de las torres, que curiosamente protegen los cañones de agua.
















