El arzobispo Mons. Enrique Benavent inaugura la escultura en la calle del Micalet coincidiendo con el 44º aniversario de la histórica visita apostólica del Pontífice polaco a la diócesis valenciana.
La ciudad de Valéncia ha culminado este sábado un proyecto de agradecimiento y memoria histórica con la inauguración y bendición de la estatua monumental de San Juan Pablo II en el exterior de la Catedral metropolitana. La escultura, promovida por la Asociación Memorial Juan Pablo II y sufragada mediante una suscripción popular en la que han participado miles de fieles, ha sido instalada definitivamente en la calle del Micalet, tras el proceso de remodelación del área del antiguo jardín de la Seo.
El acto solemne ha sido oficiado por el arzobispo de Valéncia, Mons. Enrique Benavent, en una fecha con un significado doblemente simbólico. La inauguración coincide exactamente con el 44º aniversario de la visita del pontífice a la capital del Turia, realizada el 8 de noviembre de 1982.
Para el propio arzobispo, la jornada ha estado cargada de un profundo valor personal, al recordar que fue ordenado sacerdote por el propio Juan Pablo II aquel mismo 8 de noviembre de 1982, y posteriormente nombrado obispo auxiliar de Valéncia en la misma fecha de 2004.
Una obra esculpida por la devoción popular
La obra ha sido realizada por el escultor e imaginero sevillano Juan Manuel Miñarro, catedrático de Escultura de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla, quien ha estado presente durante la ceremonia de bendición, en la que también se ha interpretado el himno dedicado a San Juan Pablo II.
La imagen reproduce con exactitud la fisonomía y los detalles litúrgicos que lucía el pontífice durante su paso por la diócesis:
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Dimensiones y material: Fundida en bronce, alcanza una altura aproximada de 2,45 metros y supera los 600 kilogramos de peso.
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Iconografía: Muestra al santo sonriente, con mirada firme y cercana, elevando la mano derecha en gesto de saludo afectuoso al pueblo.
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Fidelidad histórica: La figura viste una réplica exacta de la casulla que Juan Pablo II llevó en su visita a Valéncia en noviembre de 1982.
Desde la Asociación Memorial Juan Pablo II han destacado que la donación del monumento a la Catedral de Valéncia representa el broche de oro a una iniciativa iniciada años atrás. Detrás de las numerosas aportaciones económicas recibidas existían testimonios personales de fe, experiencias vivenciales y muestras de gratitud de personas cuyas vidas quedaron marcadas por la labor del Papa polaco durante sus recorridos por Valéncia, Moncada y Alzira.
Enclave mariano y legado de fe
Ubicada a escasos metros de la Basílica de la Virgen y adosada a los muros de la Catedral, la colocación de la imagen en la calle del Micalet responde a una cuidada intencionalidad espiritual. El emplazamiento evoca el paso de San Juan Pablo II por los mismos lugares santos en 1982 y rinde tributo a su devoción hacia la Virgen de los Desamparados, patrona de la ciudad, a quien el pontífice encomendó la fe de los valencianos durante su estancia en la diócesis.
Con este acto, la imagen queda integrada de forma permanente en el patrimonio histórico y devocional de Valéncia, ofreciendo a fieles, peregrinos y visitantes un punto de encuentro para el recuerdo de una de las figuras más influyentes del siglo XX.
















