BENIDORM – Bajo un sol primaveral y ante la mirada de centenares de fieles y curiosos, la ciudad de Benidorm ha puesto este domingo el broche de oro a su Semana Santa. El tradicional Domingo de Resurrección ha vivido su momento cumbre en la céntrica calle Alameda, donde la fe y la tradición se han fundido en la emblemática Procesión del Encuentro y el acto de la ‘Ambaixà’.
El mensaje del ‘Angelet’
La gran protagonista de la jornada ha sido la niña Aitana Pérez Gutiérrez, encargada este año de encarnar la figura del ‘angelet’. Con una serenidad que ha conmovido a los asistentes, Aitana ha recitado los versos pascuales que anuncian a la Virgen María la noticia de que su Hijo ha resucitado. Este acto, uno de los más entrañables del calendario litúrgico local, simboliza el paso del luto a la alegría de la Pascua.
Tras la declamación, el cielo de la Alameda se ha cubierto de color con el tradicional reparto de aleluyas, pequeños papeles con motivos religiosos y poéticos que los asistentes recogen con entusiasmo mientras las campanas de la ciudad repican anunciando la festividad.
Representación institucional y fervor popular
El encuentro entre las imágenes de la Virgen y Jesús Resucitado ha contado con una destacada presencia de autoridades. El alcalde de Benidorm, Toni Pérez, junto a la concejal de Fiestas, Mariló Cebreros, ha encabezado la representación municipal. También han estado presentes el diputado autonómico José Ramón González de Zárate y diversos responsables de la parroquia de Sant Jaume i Santa Anna, núcleo espiritual de la celebración.
«Es un orgullo ver cómo nuestras tradiciones siguen vivas y logran convocar a tantas familias, uniendo a residentes y turistas en un sentimiento común», destacaron fuentes municipales durante el evento.
Cierre de una semana histórica
Tras la ceremonia en la calle, la comitiva se ha trasladado a la iglesia de Sant Jaume i Santa Anna para la celebración de la primera misa del Domingo de Pascua. La jornada continuará con oficios religiosos en todas las parroquias del municipio, marcando el fin de una Semana Santa que los hosteleros y organizadores califican de éxito rotundo.
La elevada participación registrada este año confirma que Benidorm no es solo un referente de sol y playa, sino también un destino con un patrimonio cultural y religioso sólido que atrae a miles de visitantes durante la primavera. Con el eco de los versos de Aitana aún resonando en la Alameda, la ciudad despide los días de pasión para dar la bienvenida oficial a la temporada de Pascua.



















