El Ayuntamiento busca evaluar la estabilidad del acantilado en una zona cala costera que permanece cerrada al baño y señalizada por riesgo desde hace más de un año.
ALTEA. — El Ayuntamiento de Altea ha decidido dar un paso firme para abordar la inestabilidad del terreno en el litoral norte del municipio. El Consistorio adjudicará de forma inminente la realización de un estudio geotécnico integral en la playa de la Solsida, un entorno natural caracterizado por sus vertiginosos acantilados donde los derrumbes y la caída de rocas se han convertido en un problemarecurrente.
Un problema recurrente bajo vigilancia
La playa de la Solsida, una emblemática cala de grava y aguas cristalinas apreciada por su alto valor paisajístico, lleva más de un año cerrada oficialmente al baño y precintada con señalización de peligro. La medida se tomó tras detectarse un incremento en los desprendimientos de la ladera, motivados por la erosión marina, la inclinación del terreno y el impacto de los episodios de lluvias intensas en la Marina Baixa.
A pesar de las prohibiciones de acceso y las advertencias de la Policía Local, la afluencia de bañistas en épocas de calor ha mantenido en alerta a los técnicos municipales. La fragilidad de la pared rocosa representa un riesgo directo para la seguridad de las personas que frecuentan la franja litoral.
Hoja de ruta técnica
El estudio encargado por la concejalía de Infraestructuras y Medio Ambiente permitirá cartografiar las zonas vivas del acantilado y determinar qué actuaciones de ingeniería son viables para estabilizar el margen rocoso.
Entre los objetivos clave del informe destacan:
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Evaluación de la composición del terreno: Analizar la porosidad y filtraciones de agua en la ladera.
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Diagnóstico de estabilidad: Identificar las fisuras con mayor probabilidad de fractura o deslizamiento.
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Propuesta de soluciones estructurales: Determinar si es necesario instalar redes de contención, gunitado, bulonado de rocas o ejecutar un saneamiento controlado de la ladera.
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Estimación presupuestaria: Establecer el coste de las obras previas a una eventual reapertura del espacio costero.
Cooperación con Costas
Fuentes municipales recuerdan que la intervención en la franja de dominio público marítimo-terrestre requiere la coordinación con la Demarcación de Costas (dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica). El análisis geotécnico servirá como base técnica indispensable para solicitar los permisos e inversiones necesarias ante el Gobierno central.
Hasta que los técnicos concluyan su dictamen y se ejecuten las obras de consolidación oportunas, la playa de la Solsida continuará inhabilitada para el uso público. Desde el Ayuntamiento reiteran el llamamiento a vecinos y visitantes para que respeten la balización y no sobrepasen las zonas delimitadas por razones de seguridad.



