Activistas animalistas protestan en Benidorm contra la industria peletera

Activistas animalistas protestan en Benidorm contra la industria peletera

Activistas convocados por Dénia Animal Save han vuelto a realizar una protesta en contra de la industria peletera en el paseo de la carretera 30 de Benidorm.
Desde el colectivo cuyo posicionamiento es antiespecista igualando a todas las especies de animales por su capacidad de sentir, han señalado que la industria peletera está obsoleta y se basa en el abuso constante a los animales.
Dénia Animal Save explica que un simple abrigo de piel animal, supone toda una vida de miseria y la muerte de un montón de seres vivos.
200 chinchillas, 250 ardillas, 60 visones, (que son manipulados genéticamente para cambiar el color de su piel) 30 mapaches o 6 leopardos, entre muchos otros animales, son usados en cada abrigo. El acto ha tenido gran impacto en la gente ante la dureza visual de las imágenes relacionadas con la industria.

Los animalistas conciencian sobre la realidad para fabricar estas prendas y el sacrificio de animales con fines estéticos

“Toneladas de animales sufren lo inimaginable hasta la muerte por un simple abrigo. Las prácticas empleadas por la industria peletera no tienen cabida en la sociedad que cada vez es más consciente de lo innecesario que es cualquier uso de los animales y en consecuencia, nuestro objetivo es y será la liberación de todas las especies.”, declara Álvaro Tarancón, coordinador de Dénia Animal Save, un movimiento que tiene grupos a nivel internacional.
Según expone el colectivo, en ocasiones para extraer la piel intacta del animal se le intoxica con monóxido de carbono, lo que produce una muerte lenta y agónica de estos individuos, otras veces sufren descargas eléctricas para aturdirlos y mientras le sacan la piel siguen aún vivos. Para fabricar prendas de ropa de plumas se les arrancan las alas estando conscientes, por lo tanto, sufren un gran dolor, según explican.
Desde AnimaNaturalis se documentó cinco granjas de visones ubicadas en Galicia y Castilla y León en los inviernos de 2020 y 2021. Las imágenes muestran animales con estereotipias, falta de higiene, contaminación del medio ambiente y una matanza grabada con cámara oculta.

Existencia de alternativas sintéticas

“Cuando algo es injusto, la gente, en lugar de enfadarse con quien lo muestra para intentar crear cambios en la sociedad, debe plantearse su especismo. Respecto a la industria peletera, es falso que la gente se quede sin trabajo, puesto que pueden reinventarse trabajando con otro tipo de productos que no impliquen a los animales, como han hecho, por ejemplo, empresas lácteas que se convirtieron en venta de bebidas vegetales. El hecho de que un abrigo pueda gustar, no es para nada excusa para todo lo que conlleva y en su caso, las opciones sintéticas son más baratas, éticas y sostenibles” señalan.
Una vez más, desde el colectivo se pone también el foco en el tema pedagógico, señalando que todo esto ocurre por normalizar el especismo desde la infancia, la discriminación por especie.
Diego Nevado, activista del colectivo, explica: “la normalización del abuso a diferentes especies de animales empieza en la infancia porque se les oculta toda la miserable realidad que sufren innecesariamente millones de animales y se hace precisamente para evitar su empatía porque en su mundo fantasioso, las niñas y niños siempre crecen con los animales en su imaginación e ilusión”.

Impacto medioambiental

Rosa Más como bióloga que colabora en la asociación Feumve por un menú vegano en todos los colegios y la protección de la infancia vegana, afirma con total seguridad que ni a nivel del respeto que merece cualquier especie o la protección del medio ambiente, la industria peletera tiene sentido.
«El principal daño al ecosistema causado por las granjas peleteras se debe a los escapes: los visones que consiguen fugarse de las jaulas se encuentran en un medio ajeno, muchos mueren, pero otros consiguen adaptarse; estos últimos compiten con los animales autóctonos por el espacio, el agua y el alimento, de modo que la industria peletera es responsable de que los visones, secuestrados de su hábitat y criados para ser despellejados, se hayan convertido en una mal llamada especie invasora», declara.
Desde el colectivo convocante seguirán realizando nuevas acciones e invitan a conocer su labor en las redes sociales “Dénia Animal Save”.
“La sociedad avanza y ya ha acabado el tiempo de la cruel industria peletera y en coherencia con la defensa de los animales, promovemos el fácil veganismo porque no es necesario utilizar a los animales en ningún fin y animamos a que la gente lo descubra en nuestras redes sociales”, concluyen.
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