CABANES (CASTELLÓN). — Redacción | Una noche de máxima alerta en las carreteras castellonenses ha concluido finalmente sin víctimas. Los servicios de emergencia han confirmado la extinción total del incendio de un vehículo de gran tonelaje que circulaba por la N-340, dentro del término municipal de Cabanes, y que provocó importantes retenciones durante las últimas horas.
Una carga de alto riesgo
El siniestro se produjo cuando, por causas que aún están bajo investigación, el camión comenzó a arder de forma virulenta. La gravedad del fuego se vio acentuada por la naturaleza de la carga: bolas de polietileno, un material plástico derivado del petróleo que genera llamas de gran altura y una densa columna de humo negro.
Ante el potencial riesgo de propagación y la escasa visibilidad, las autoridades procedieron al corte inmediato de la vía en ambos sentidos, estableciendo un perímetro de seguridad hasta que los bomberos lograron estabilizar el foco principal.
Sin daños personales ni núcleos urbanos afectados
Pese a lo aparatoso de las imágenes, el balance final es positivo en cuanto a daños personales:
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El conductor: Logró abandonar la cabina por su propio pie y resultó completamente ileso.
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Entorno: La ubicación del incidente, alejada de zonas residenciales y núcleos de población, evitó que se tuvieran que realizar desalojos o lamentar daños en viviendas.
Restablecimiento del tráfico
Tras el enfriamiento de la estructura del camión y la limpieza de los restos de polietileno derretido sobre el asfalto, los operarios de mantenimiento de carreteras han trabajado para reabrir la circulación. La Guardia Civil de Tráfico recomienda, no obstante, circular con precaución por la zona debido a los trabajos residuales de retirada del vehículo accidentado.


















