La Filmoteca reunió una copia de montaje, fragmentos del negativo y documentos familiares para reconstruir la película valenciana de 1926.
Redacción Noticias Ciudadanas
Una copia incompleta en seis latas, un negativo dividido en numerosos fragmentos y unas notas manuscritas fueron algunas de las piezas necesarias para recuperar Moros y cristianos. La película, dirigida por Maximiliano Thous en 1926, no llegó a estrenarse en su momento y permaneció desaparecida u oculta durante décadas.
Los materiales reaparecieron en 1987 y llegaron a la Filmoteca Valenciana en 1989. A partir de ellos se reconstruyó una obra que había quedado detenida en la fase final de montaje por los problemas económicos de su director.
En el centenario de la producción, su historia permite comprender cómo se recupera una película antigua y por qué conservar fotografías, guiones y anotaciones puede ser tan importante como preservar los propios fotogramas.
Una película que no llegó al estreno
Maximiliano Thous fundó en 1923 la productora PACE y emprendió varias adaptaciones cinematográficas de zarzuelas. Entre ellas estaba Moros y cristianos, basada en una obra escrita por el propio Thous y Elías Cerdá, con música de José Serrano.
El proyecto despertó expectativas, pero el director no consiguió el respaldo económico necesario para terminarlo. La película quedó paralizada cuando se preparaba el envío del material a París para obtener copias coloreadas.
La falta de financiación y las deudas impidieron completar el trabajo y llevarlo a las salas. Thous frenó sus proyectos de largometraje de ficción, aunque después realizó documentales.
Dolorcitas, Melchor y Daniel
La protagonista de la historia es Dolorcitas, una mujer procedente de una familia aristocrática venida a menos. Está casada con Melchor, pero su antiguo novio, Daniel, intenta chantajearla con una fotografía que conserva de ambos.
La celebración de Moros y Cristianos se convierte en el escenario donde se desarrolla parte del enfrentamiento entre los personajes. Melchor y Daniel son capitanes de la fiesta y, a medida que avanza la historia, se descubre la conducta del antiguo pretendiente.
Dolorcitas fue interpretada por Anita Giner. La actriz nacida en Vilallonga colaboró con Thous en otras producciones y es una figura destacada de los primeros años del cine valenciano. ivc.gva.es
Dos materiales que se completaban entre sí
La recuperación no fue tan sencilla como encontrar una película lista para proyectar. Los materiales que llegaron a la Filmoteca presentaban pérdidas y signos de deterioro.
Por un lado había una copia de montaje en blanco y negro, dividida en seis latas, a la que le faltaban imágenes. Por otro, se conservaba el negativo original en fragmentos preparados para el proceso de coloreado.
Las dos fuentes tenían problemas, pero también se complementaban: tres partes extensas que faltaban en el negativo sí aparecían en la copia de montaje. El trabajo de los especialistas consistió en estudiar, ordenar y combinar el material disponible para reconstruir la película.
Para qué sirvieron los documentos de la familia
El depósito realizado por la hija de Maximiliano Thous aportó información que las imágenes por sí solas no podían ofrecer. Entre los documentos conservados había un guion, una lista de rótulos, material gráfico y notas del director.
Esas fuentes ayudaron a reconstruir la continuidad y a conocer las indicaciones de Thous sobre los colores que deseaba para las diferentes escenas.
La restauración fotográfica se realizó en Bolonia, en el laboratorio L’Immagine Ritrovata, con supervisión de la Filmoteca. El Institut Valencià de Cultura fecha la restauración en 1993.
Una obra recuperada en su centenario
En 2026 se cumplen cien años de la película. La Filmoteca Valenciana programó una proyección de Moros y cristianos el 27 de octubre dentro de sus jornadas dedicadas al patrimonio audiovisual.
La recuperación permite volver a ver una producción que en 1926 quedó sin terminar ni estrenar. También muestra el valor de conservar archivos familiares y materiales cinematográficos, incluso cuando se encuentran incompletos: un guion, una anotación o unos pocos fragmentos pueden ayudar a reconstruir una obra que se daba por perdida.
















