Fundada en 1981, Bambalina Teatre Practicable se despide de los escenarios con ‘Corol·lari. Dir adeu sense acomiadar-se’, una creación colectiva que recupera su memoria artística. La compañía ha dedicado más de cuatro décadas a explorar las posibilidades de los títeres y a romper las fronteras entre el teatro, la música y las artes visuales.
Valencia, 21 de octubre de 2026. Hay despedidas que no necesitan un punto final. Después de 45 años dando vida a personajes, construyendo universos escénicos y explorando nuevas formas de expresión, Bambalina Teatre Practicable ha anunciado el cierre de su trayectoria artística con un espectáculo que mira hacia su pasado y recupera la esencia de una compañía que ha formado parte de la historia contemporánea del teatro valenciano.
Su despedida llega con Corol·lari. Dir adeu sense acomiadar-se, una obra que reúne textos, intérpretes, recuerdos y referencias a las producciones que han marcado la identidad de Bambalina.
La compañía, fundada en 1981, ha desarrollado una trayectoria vinculada a la renovación del teatro de títeres, convirtiendo los objetos, las figuras y los materiales escénicos en protagonistas de propuestas que han ido mucho más allá del teatro infantil.
Su director artístico e intérprete, Jaume Policarpo, cierra así una etapa a la que ha dedicado buena parte de su vida profesional.
De 1981 a 2026: cuatro décadas y media de creación teatral
La historia de Bambalina Teatre Practicable comenzó en 1981, en un momento de transformación de las artes escénicas valencianas.
Desde sus inicios, la compañía desarrolló una forma de entender el teatro en la que los títeres no eran únicamente personajes manipulados sobre un escenario.
Los objetos, los materiales, el movimiento, la iluminación y la interpretación formaban parte de un mismo lenguaje artístico.
Esta concepción permitió abordar historias de diferentes épocas y estilos, desde relatos populares hasta grandes personajes de la literatura universal.
A lo largo de sus 45 años de actividad, Bambalina ha construido un repertorio que refleja su interés por la experimentación y por las posibilidades expresivas del teatro visual.
Una compañía que llevó los títeres más allá del público infantil
Uno de los rasgos característicos de Bambalina ha sido su apuesta por ampliar las posibilidades del teatro de títeres.
Tradicionalmente asociado al entretenimiento infantil, este género puede desarrollar también propuestas dramáticas, literarias y visuales dirigidas a públicos adultos.
La compañía valenciana exploró esa dimensión mediante espectáculos en los que los títeres convivían con actores, música y elementos plásticos.
Su trabajo contribuyó a cuestionar la separación entre el teatro de objetos y otras formas de creación escénica.
En sus producciones, una figura podía convertirse en un personaje dramático y un objeto cotidiano adquirir un significado simbólico.
Hamlet, Pinocho, Don Quijote y Federico García Lorca
Durante su trayectoria, Bambalina ha dado vida a personajes procedentes de universos muy diferentes.
Entre ellos figuran Hamlet, Pinocho, Don Quijote, Federico García Lorca y la Pasionaria.
La presencia de estos personajes refleja la diversidad temática de la compañía.
El repertorio ha permitido aproximarse tanto a los clásicos literarios como a figuras relacionadas con la historia, la cultura y la memoria colectiva.
La reinterpretación de estos personajes mediante títeres y recursos visuales ha sido una de las características de su lenguaje teatral.
‘Corol·lari’, una despedida construida desde la memoria
La compañía ha elegido para su despedida un espectáculo que funciona como una reflexión sobre su propia trayectoria.
Corol·lari. Dir adeu sense acomiadar-se reúne textos escritos por diferentes autores vinculados a la creación escénica.
En la obra participan aportaciones de Arturo Sánchez Velasco, Xavier Puchades, Pedro Montalbán Kroebel, Rafa Segura, Maribel Bayona, Arantxa Cortés, Enric Benavent y Ángela Verdugo.
La propuesta recupera la memoria artística de Bambalina mediante una construcción colectiva.
No se trata únicamente de recordar las obras realizadas, sino de trasladar al escenario la huella que la compañía ha dejado en quienes han participado en su historia.
Jaume Policarpo y una vida dedicada al teatro
El director artístico e intérprete Jaume Policarpo ha sido una figura fundamental en la trayectoria de Bambalina.
Su trabajo ha estado vinculado a la creación de un lenguaje escénico que combina interpretación, objetos, títeres y recursos visuales.
En declaraciones recogidas por À Punt, Policarpo explicó que los autores participantes en el espectáculo de despedida han reinterpretado diferentes escenas para proyectar sobre el escenario la sensibilidad artística de la compañía.
También destacó la dimensión social de su propuesta teatral, vinculada a una forma de entender el arte como herramienta de expresión y transformación.
Teatro, música y artes visuales: una identidad propia
Bambalina ha desarrollado su trayectoria mediante la combinación de diferentes disciplinas artísticas.
El teatro de títeres ha convivido con la música, la interpretación y las artes visuales.
Esta mezcla ha permitido construir espectáculos en los que la escenografía no era únicamente un decorado, sino una parte activa de la narración.
Los objetos y los materiales podían transformarse ante el público y adquirir nuevos significados.
La compañía ha defendido así una concepción del teatro basada en la experimentación y en la libertad creativa.
El teatro como expresión de la sociedad
La dimensión artística de Bambalina ha estado acompañada de una preocupación por los asuntos sociales y culturales.
Según explicó Jaume Policarpo, la compañía ha mantenido una concepción del teatro comprometida con la sociedad.
Esta mirada ha influido en la elección de personajes, historias y formas de representación.
La presencia de figuras históricas y literarias en su repertorio refleja su interés por utilizar el escenario como espacio de reflexión.
Una despedida que también es un homenaje
Corol·lari no se plantea únicamente como una última representación.
La obra recupera la memoria de una compañía que ha desarrollado su actividad durante 45 años.
Los textos, las escenas y las referencias a anteriores producciones construyen un recorrido por su identidad artística.
La participación de diferentes creadores convierte la despedida en una experiencia colectiva.
Es también una forma de reconocer el trabajo acumulado durante décadas por intérpretes, autores y profesionales de las artes escénicas.
El legado de Bambalina en el teatro valenciano
El cierre de Bambalina Teatre Practicable supone el final de una trayectoria relevante para las artes escénicas valencianas.
Desde 1981, la compañía ha explorado nuevas posibilidades para el teatro de títeres y ha contribuido a ampliar su lenguaje expresivo.
Su repertorio demuestra que los títeres pueden abordar historias complejas, personajes literarios y cuestiones sociales mediante recursos propios.
La despedida de la compañía deja también una reflexión sobre la importancia de conservar la memoria de las agrupaciones teatrales que han construido la cultura valenciana contemporánea.
El telón baja, pero las historias permanecen
Después de 45 años, Bambalina Teatre Practicable cierra su recorrido artístico con una obra que recupera su memoria.
Los personajes que han pasado por sus escenarios, desde Hamlet hasta Pinocho o Don Quijote, forman parte de una trayectoria construida alrededor de la imaginación y la experimentación.
La despedida de Corol·lari. Dir adeu sense acomiadar-se pone fin a una etapa, pero también reivindica la capacidad del teatro para permanecer en la memoria del público.
Bambalina Teatre Practicable se despide después de 45 años dedicados a la creación escénica. Su último espectáculo recupera el legado de una compañía que ha contribuido a renovar el teatro de títeres valenciano mediante la combinación de literatura, música, interpretación y artes visuales.
















