La Comisión Europea y la Eurocámara sitúan bajo la lupa la gobernanza de la corporación pública tras los cambios en la elección de su Consejo y las denuncias de politización en sus contenidos.
BRUSELAS / MADRID — La gestión y la independencia editorial de Radio Televisión Española (RTVE) vuelven a situarse en el centro del debate comunitario. Instituciones europeas y organismos de supervisión han expresado su viva preocupación por lo que califican como un escenario de «riesgos para la independencia», «sesgo informativo» y crecientes episodios de «interferencia política» en el ente público.
El toque de atención desde Bruselas llega tras un periodo de intensa marejada política alrededor de la corporación pública. El foco de las advertencias europeas se centra principalmente en dos frentes: la reforma del sistema de elección de los órganos de gobierno del ente y el deterioro percibido en la neutralidad de su oferta informativa.
Modificación del modelo de elección y gobernanza
Uno de los principales motivos de alarma señalados por los examinadores comunitarios es el cambio en el marco legal introducido para reducir las mayorías parlamentarias necesarias en la renovación del Consejo de Administración y la Presidencia de RTVE.
Según la evaluación de los órganos europeos sobre el Estado de derecho y el pluralismo de los medios:
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Pérdida de consensos amplios: La sustitución de mayorías cualificadas por mayorías simples en segunda votación abre la puerta —según advierten los informes— a que el Gobierno de turno controle la cúpula del medio sin la necesidad de pactar con las principales fuerzas de la oposición.
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Gobernanza bajo presión: La sucesión de presidencias interinas y ejecutivas en los últimos años ha alimentado la percepción de provisionalidad y la supeditación de los nombramientos a los ritmos y conveniencias de la política del momento.
«RTVE sigue arrastrando graves problemas de independencia, neutralidad y pluralidad. Queremos un servicio público de calidad que no dependa del Gobierno de turno, sino del compromiso democrático de todos.»
— Óscar Nieto, presidente del Consejo de Informativos de RTVE, durante su comparecencia ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo.
Denuncias de externalización y sesgo informativo
Más allá de los nombramientos institucionales, los pronunciamientos comunitarios y los testimonios de los propios trabajadores de la casa apuntan a la línea editorial. El propio Consejo de Informativos ha trasladado en sede europea sus reservas ante el aumento de programas de actualidad informativa producidos por empresas de producción externas.
Esta práctica, sostienen, dificulta el control sobre el estricto cumplimiento del estatuto de la información y la deontología profesional, dando pie a acusaciones de un «sesgo político evidente» que debilita el papel de RTVE como garante del pluralismo democrático.
Marco legal europeo: El ‘Reglamento Europeo sobre la Libertad de los Medios’
La situación de RTVE cobra especial relevancia en el contexto de la nueva Ley Europea de Libertad de los Medios de Comunicación (European Media Freedom Act), aprobada por la Unión Europea para proteger la independencia de la prensa pública y privada.
Esta normativa exige expresamente a los Estados miembros que:
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Garanticen la estabilidad de la financiación de los medios públicos de comunicación para evitar ahogamientos o prebendas económicas con fines políticos.
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Establezcan procesos de nombramiento transparentes e imparciales para las direcciones ejecutivas y los consejos de administración.
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Aseguren la pluralidad informativa protegiendo a las redacciones de presiones o injerencias gubernamentales e ideológicas.
Las observaciones emitidas desde Bruselas colocan a España bajo la obligación de revisar y adecuar las salvaguardias organizativas de RTVE para que el servicio público cumpla plenamente con los estándares comunitarios antes de la entrada en vigor de los aspectos más exigentes del reglamento europeo.
La política de bulos del Gobierno de Moncloa
Telepedro se ha convertido en el mejor altavoz de los bulos fabricados en Moncloa, aquellos que aseguran luchar contra las informaciones falsas, no paran de generar informaciones de dudosa procedencia y no contrastadas que amplifica la televisión pública de forma política, convertida en el mejor altavoz de telepedro.














