Elegir una carrera universitaria ya no es una decisión definitiva para miles de estudiantes. Cada curso, uno de cada diez universitarios españoles cambia de titulación tras comprobar que los estudios elegidos no responden a sus expectativas o porque no consiguió acceder inicialmente a la carrera que realmente quería cursar. Las titulaciones científicas y las ingenierías concentran el mayor número de cambios.
Las notas de corte siguen marcando el futuro de muchos estudiantes
Cada año, miles de alumnos acceden a la universidad sin poder matricularse en la carrera que habían elegido como primera opción.
Las elevadas notas de corte y la limitada oferta de plazas públicas obligan a muchos jóvenes a comenzar estudios distintos con la intención de solicitar un traslado al curso siguiente.
Durante el último curso se ofertaron más de 245.000 plazas en las universidades públicas españolas, aunque en titulaciones como las Ciencias de la Salud la demanda volvió a superar ampliamente la oferta disponible.
Esta situación provoca que numerosos estudiantes utilicen el primer año universitario como una etapa de transición hasta poder acceder a la carrera deseada.
Ciencias e ingenierías lideran los cambios
Los datos del Ministerio de Universidades muestran que los cambios de titulación son especialmente frecuentes en las carreras científicas y técnicas.
En las titulaciones de Ciencias, alrededor del 12,4% del alumnado cambia de carrera, mientras que en las ingenierías y arquitectura la cifra se aproxima al 11%.
En conjunto, cerca del 10% de los estudiantes universitarios decide cambiar de estudios después del primer curso.
Las universidades públicas registran más cambios
El fenómeno es más habitual en las universidades públicas que en las privadas.
Según las estadísticas oficiales, el porcentaje de estudiantes que solicita un cambio de carrera alcanza el 9,6% en las universidades públicas, frente al 7,1% registrado en los centros privados.
Los expertos consideran que esta diferencia está directamente relacionada con las mayores restricciones de acceso que existen en muchas titulaciones públicas.
Cambiar de carrera ya no se considera un fracaso
Los especialistas en educación insisten en que modificar el itinerario académico forma parte del proceso de aprendizaje personal.
La profesora de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Carol Dweck, defiende que cambiar de estudios no significa falta de capacidad, sino que el estudiante dispone ahora de más información sobre sus intereses y objetivos profesionales.
En la misma línea, la profesora Laia Lluch considera que la idea de que una mala elección condiciona toda la vida pertenece a otra época y recuerda que uno de cada cinco estudiantes termina reorientando su trayectoria académica en algún momento.
Existen múltiples alternativas para continuar estudiando
El sistema universitario ofrece diferentes mecanismos para facilitar estos cambios.
Entre ellos destacan:
- Traslado de expediente entre universidades.
- Convalidación de asignaturas ya superadas.
- Acceso desde Formación Profesional de Grado Superior.
- Programas de especialización y microcredenciales.
Estas opciones permiten reducir el impacto que supone cambiar de carrera y aprovechar parte del trabajo académico ya realizado.
La nota de acceso también influye
Las estadísticas reflejan una relación entre la calificación de acceso a la universidad y la probabilidad de cambiar de estudios.
Los alumnos que accedieron con notas más bajas presentan una mayor tasa de cambio.
- Entre quienes ingresaron con una nota de 5 a 5,5, el porcentaje alcanza el 13,6%.
- Entre los estudiantes con notas comprendidas entre 12 y 14 puntos, el cambio baja hasta el 8,2%.
También existe una diferencia significativa en el rendimiento académico.
Los estudiantes con mejores notas de acceso logran tasas de éxito cercanas al 92%, mientras que quienes accedieron con calificaciones más bajas presentan porcentajes considerablemente inferiores.
Las titulaciones con mejores resultados académicos son Enfermería, Magisterio de Primaria y Medicina.
Cada vez cuesta más terminar la carrera en el tiempo previsto
Otro de los datos que refleja la evolución del sistema universitario es el tiempo necesario para finalizar los estudios.
Según el último informe de la Fundación CYD, solo el 38,3% de los universitarios consigue terminar su grado dentro del plazo previsto.
Aproximadamente la mitad de los estudiantes necesita al menos un curso adicional para completar la carrera.
Los expertos consideran que una mejor orientación durante Bachillerato y antes del acceso a la universidad ayudaría a reducir tanto los cambios de titulación como el abandono universitario, permitiendo que los futuros estudiantes conozcan mejor las características, exigencias y salidas profesionales de cada grado antes de tomar una decisión.















