El entrenador asume la responsabilidad de la derrota y admite que el Deportivo superó claramente al Valencia en competitividad
Carlos Corberán no buscó excusas después de la derrota del Valencia CF ante el Deportivo de La Coruña en Riazor. El entrenador valencianista realizó una de sus autocríticas más contundentes desde que llegó al banquillo de Mestalla y reconoció abiertamente la pésima imagen ofrecida por su equipo.
«Es la peor primera parte desde que estoy en Valencia», afirmó Corberán en rueda de prensa.
El técnico fue todavía más preciso al analizar el comienzo del encuentro y aseguró que los primeros 15 minutos fueron los peores desde que dirige al Valencia, un periodo en el que el equipo estuvo muy lejos del nivel competitivo que esperaba.
«Hemos sentido vergüenza como equipo»
La contundencia de Corberán aumentó al explicar las sensaciones con las que el vestuario abandonó Riazor.
«Nos vamos decepcionados, hemos sentido vergüenza como equipo», reconoció.
El entrenador considera que el principal problema estuvo en la diferencia de competitividad entre ambos conjuntos. El Deportivo entró al partido con mucha mayor intensidad y consiguió imponerse en numerosos duelos y situaciones del juego.
Corberán admitió que el Valencia estuvo muy por debajo de lo exigible y asumió personalmente la responsabilidad.
«Soy el responsable y tenemos que competir mejor con los jugadores que tenemos», señaló.
Corberán no busca excusas en la plantilla
Las palabras del entrenador llegan en plena recta final del mercado, pero Corberán evitó utilizar la configuración de la plantilla como justificación.
Su mensaje fue claro: independientemente de posibles movimientos, el Valencia tiene que ofrecer mucho más con los futbolistas actualmente disponibles.
El técnico considera que ahora corresponde analizar por qué el equipo fue incapaz de competir adecuadamente desde el comienzo, aunque una parte de la solución resulta evidente: entrar a los partidos con mucha más fuerza, intensidad y concentración.
Corberán también se incluyó en esa necesidad de mejora y reconoció que debe preparar mejor al equipo para evitar que vuelva a producirse un inicio como el de Riazor.
Una autocrítica compartida por el vestuario
Las palabras del entrenador coinciden con las pronunciadas después del partido por algunos de sus futbolistas.
Stole Dimitrievski calificó los primeros minutos como «horrorosos» y lanzó un contundente «hay que espabilar», mientras que Luis Rioja consideró «inaceptable» la actitud mostrada por el equipo y reclamó «pundonor, competir y dejarlo todo en el campo».
Tres mensajes que apuntan hacia un mismo problema: el Valencia no estuvo al nivel competitivo necesario.
El Valencia necesita reaccionar
Corberán asume que la responsabilidad final corresponde al entrenador y no pretende esconderse después de una actuación que considera la peor desde que dirige al equipo.
La derrota deja al Valencia con un solo punto después de tres jornadas, todavía sin conocer la victoria y con unas sensaciones preocupantes en este comienzo de campeonato.
Más allá de sistemas o nombres, el entrenador ha identificado la primera obligación para cambiar la situación: recuperar inmediatamente la intensidad y la capacidad de competir desde el primer minuto.
Después de la imagen ofrecida en Riazor, el mensaje de Corberán no admite demasiadas interpretaciones: el Valencia debe reaccionar ya.
















