El solapamiento de actos en espacios contiguos amenaza con interferir en la apertura solemne de la Real Academia de Cultura Valenciana. Sectores culturales cuestionan la gestión municipal de María José Catalá e insinúan una posible intencionalidad política.
La controversia institucional y cultural ha vuelto a estallar en el corazón del patrimonio valenciano. El emblemático edificio de La Lonja de la Seda, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se convertirá el próximo jueves 1 de octubre en el escenario de un choque de agendas que ha provocado un profundo malestar en diversos sectores de la ciudad. El Ayuntamiento de Valéncia, liderado por la alcaldesa María José Catalá, ha autorizado la celebración de un simposio internacional en salas contiguas y a la misma hora en la que la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV) tiene programada la solemne apertura de su curso académico.
La RACV, que mantiene su sede histórica en el Consolat de Mar —edificio anexo que forma parte del conjunto monumental de La Lonja—, tenía previsto iniciar sus actividades solemnes a las 17:00 horas. El acto central del evento incluye una conferencia magistral impartida por un destacado catedrático andaluz, coorganizada junto con el Centro de Estudios Colombinos, que abordará las hipótesis e investigaciones históricas sobre las posibles raíces valencianas de Cristóbal Colón. Se trata de una cita de calado institucional para la entidad, que preveía llenar el aforo del recinto con representantes del ámbito académico, social y político de la Comunitat.
Sin embargo, la sorpresa ha sido mayúscula al conocerse la programación aprobada por el gobierno municipal para ese mismo día y espacio. El Ayuntamiento ha cedido las instalaciones de La Lonja a la entidad Hispania Nostra para la celebración de un encuentro cultural. Según el cronograma previsto, a las 17:00 horas se iniciará la acreditación de los asistentes, para dar paso, a las 17:30 horas, a un concierto de música clásica. Posteriormente, a las 18:00 horas, se ha programado una conferencia en el lugar, finalizando a las 19:00 horas con una visita guiada por el monumento gótico. Para rematar la jornada, los participantes en este segundo evento tienen previsto trasladarse a la sede de Acció Cultural del País Valencià (ACPV), entidad de marcada orientación catalanista, donde se ofrecerá una cena de recepción.
La coincidencia de ambos actos ha generado una fuerte indignación debido a la inviabilidad acústica y logística del planteamiento. Aunque los eventos se desarrollarán en salas formalmente distintas, estas se encuentran contiguas y comparten pasos e infraestructuras comunes. Los organizadores del acto de la RACV advierten de que la música en directo del concierto de música clásica interferirá de forma inevitable en el desarrollo de la lección inaugural, imposibilitando el normal seguimiento de la ponencia. «Resulta incomprensible que se programen dos conferencias consecutivas y un concierto de forma simultánea en salones contiguos dentro de un recinto de estas características», señalan fuentes cercanas al ámbito cultural de la ciudad.
Esta interferencia logística ha reabierto el debate político en Valéncia sobre la relación del equipo de gobierno local con las entidades tradicionales de la cultura valenciana. Diversas voces critican duramente la gestión del consistorio y cuestionan si se trata de un torpe error de coordinación de agendas o de una maniobra deliberada por parte de la alcaldesa Catalá para restar protagonismo a la RACV.
Quienes defienden la hipótesis de un distanciamiento de Catalá hacia la entidad recuerdan que la vinculación del consistorio con la RACV ha sido vista en ocasiones como puramente testimonial o de cálculo de imagen. Además, sectores críticos recuerdan antecedentes de la trayectoria política de Catalá, como su etapa como Consellera de Educación, momento en el que otorgó el gran premio a la labor educativa a Escola Valenciana, una decisión que en su día fue duramente reprochada por sectores valencianistas al considerar que abría las puertas del sistema educativo a corrientes de adoctrinamiento.
A falta de una rectificación o reubicación de última hora por parte del Ayuntamiento de Valéncia, el próximo 1 de octubre La Lonja vivirá un insólito cruce de melodías y conferencias que promete desmerecer un acto anual de gran relevancia para la vida académica de la ciudad.
¿Es un ataque de Catalá a la RACV? O simplemente un “extraño” error?. Juzguen ustedes, pero la realidad es que si nadie lo remedia, las actividades pueden verse interferidas por la torpeza (o no) de Catalá y su gobierno que desmerecen una actividad anula tan importante…lo que de nuevo nos aproxima a la teoría de que Catalá sólo busca a la RACV para la foto, y su catalanismo es claro,un sólo ejemplo, cuando Catalá era Consellera de Educación dió el gran premio de la labor educativa a Escola Valenciana, abriendo las puertas de colegios e institutos al adoctrinamiento catalanista más atroz…
















