La alcaldesa asegura que los planes municipales no contemplaban el riesgo para las pedanías por un desbordamiento del barranco del Poyo y reclama una revisión completa de los protocolos
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha comparecido este lunes en la comisión de investigación del Congreso de los Diputados que analiza la gestión de la devastadora dana del 29 de octubre de 2024, una tragedia que dejó 230 fallecidos en la Comunitat Valenciana, 17 de ellos en el término municipal de Valencia.
Durante su intervención, Catalá defendió la actuación del Ayuntamiento y sostuvo que la ciudad no recibió ninguna advertencia sobre el riesgo que corrían las pedanías del sur por un eventual desbordamiento del barranco del Poyo.
“No pudimos avisar de algo de lo que nadie nos avisó”, afirmó la alcaldesa ante los diputados.
El debate sobre las alertas
Buena parte de las preguntas formuladas durante la comisión se centraron en determinar si el Ayuntamiento podría haber actuado antes o haber alertado con mayor contundencia a los vecinos de las zonas afectadas.
Catalá respondió insistiendo en que los planes de emergencia vigentes en aquel momento no contemplaban el escenario que finalmente se produjo.
Según explicó, el Plan de Inundabilidad municipal indicaba que un eventual desbordamiento del barranco del Poyo tendría como destino natural los arrozales próximos a la Albufera y no las pedanías valencianas.
“El Poyo no atraviesa Valencia y la cartografía con la que trabajábamos estaba desfasada”, señaló.
La alcaldesa recordó además que las medidas previstas en el protocolo sí fueron ejecutadas, entre ellas la apertura de compuertas de la Albufera y la activación de los mecanismos de coordinación municipal.
“Cuando hay 230 muertos es evidente que hubo errores”
Catalá evitó afirmar que la gestión institucional fuera perfecta y reconoció que una tragedia de semejante magnitud obliga a realizar una profunda reflexión.
“Cuando el balance deja 230 muertos es evidente que se cometieron errores”, reconoció.
No obstante, insistió en que el Ayuntamiento actuó conforme a la información disponible en cada momento y siguiendo los procedimientos establecidos.
“Decir que todo se hizo bien sería una falta de respeto a las víctimas y a sus familias, pero también es cierto que el Ayuntamiento estuvo donde tenía que estar y aplicó las medidas previstas en los protocolos”, manifestó.
La primera llamada a Emergencias
Durante su comparecencia, Catalá recordó que fue una de las primeras responsables institucionales en contactar con la Generalitat para conocer la evolución del episodio meteorológico.
Según explicó, realizó una llamada a la entonces consellera de Emergencias a las 8:56 horas de la mañana y activó el Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal) en cuanto fue posible.
La alcaldesa sostuvo que Valencia mantuvo contacto permanente con el servicio 112 y que todas las decisiones adoptadas se basaron en las alertas oficiales que llegaban a través de los organismos competentes.
Críticas a la falta de información
Uno de los mensajes más repetidos durante su intervención fue la ausencia de avisos específicos sobre el peligro que suponía el barranco del Poyo para las pedanías valencianas.
Catalá aseguró que ni la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias ni la Confederación Hidrográfica del Júcar trasladaron al Ayuntamiento información que permitiera anticipar el riesgo real.
“Si nadie avisa a Valencia de que viene una riada, ¿a quién aviso yo para alertar a mis pedanías?”, planteó durante la sesión.
La alcaldesa insistió en que la ciudad no registró precipitaciones significativas aquel día, lo que dificultó aún más la percepción del riesgo que se estaba generando aguas arriba.
Una ciudad más preparada
Catalá también fue preguntada por las medidas adoptadas desde la catástrofe para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
En este sentido, aseguró que Valencia está hoy mejor preparada que antes de la dana.
Entre las actuaciones desarrolladas destacó la actualización del Plan de Inundabilidad, la instalación de nuevas cámaras de vigilancia en el cauce del Turia, la modernización de los sistemas de megafonía de emergencia, la formación de más de 41.000 personas en materia de protección civil y la modificación de determinados criterios urbanísticos para favorecer aparcamientos en altura frente a zonas inundables.
“Por supuesto que hemos mejorado y estaremos mejor preparados”, afirmó.
El papel de Carlos Mazón
La comparecencia también abordó el papel desempeñado por el expresident de la Generalitat, Carlos Mazón, durante la gestión de la emergencia y la posterior reconstrucción.
Catalá recordó que en anteriores ocasiones calificó a Mazón como la persona más adecuada para liderar la recuperación de las zonas afectadas.
Preguntada por las responsabilidades políticas asumidas tras la tragedia, respondió que el expresident fue quien dio un paso atrás y asumió las consecuencias políticas de lo ocurrido.
“Es el único que ha asumido responsabilidades políticas y creo que todas sus responsabilidades, y todo lo que pudo hacer mal o muy mal, ya lo asumió”, declaró.
Asimismo, evitó pronunciarse sobre la conveniencia de que renuncie a su acta parlamentaria y defendió que se trata de una decisión personal de cada diputado.
La reconstrucción continúa
La comparecencia de María José Catalá se enmarca dentro de los trabajos que desarrolla la comisión parlamentaria encargada de esclarecer lo sucedido durante la dana de octubre de 2024 y analizar posibles mejoras en los sistemas de prevención y respuesta ante emergencias.
Mientras continúan las investigaciones y los testimonios de responsables políticos y técnicos, la reconstrucción de las zonas afectadas sigue siendo uno de los principales retos para las administraciones valencianas, con miles de vecinos todavía pendientes de actuaciones e inversiones destinadas a minimizar el impacto de futuras inundaciones.
















