CATARROJA (VALENCIA) – Lo que comenzó como una tensa convivencia marcada por las quejas terminó este domingo en una tragedia que ha sacudido los cimientos de la tranquila localidad de L’Horta Sur. Pasadas las 11:30 de la mañana, la calle Charco se convirtió en el escenario de un crimen violento cuando un hombre de 46 años, Pedro C., fue abatido a tiros por su vecino del piso superior tras una discusión motivada, presuntamente, por el volumen de la música.
El detonante: un conflicto de convivencia llevado al extremo
La víctima, que residía en la planta baja de una vivienda unifamiliar dividida en dos alturas, mantenía una relación conflictiva con su vecino de arriba desde hacía tiempo. Según los testimonios recabados entre los residentes de la zona, las disputas por el ruido eran constantes. «Eran dos personas que no se llevaban bien, pero nadie pudo imaginar que una queja por la música acabaría con un arma de fuego de por medio», relataba un testigo visiblemente afectado.
En la mañana de hoy, la tensión escaló de manera irreversible. Tras un intercambio de reproches, el agresor —cuya identidad no ha trascendido oficialmente pero se sabe que residía legalmente en el inmueble— descendió a la zona común con un arma de fuego y efectuó al menos un disparo que impactó directamente en la cabeza de Pedro C. La víctima cayó desplomada en el acto sobre el rellano, falleciendo de forma instantánea ante la imposibilidad de los servicios médicos de realizar maniobras de reanimación.
Tensión y asedio policial
La alerta al Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) se produjo pocos minutos antes del mediodía. Inmediatamente, la Guardia Civil desplegó un dispositivo de seguridad sin precedentes en la zona, ante la sospecha inicial de que el autor de los disparos se encontraba atrincherado en su vivienda. Unidades del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) tomaron posiciones, acordonando varias manzanas y solicitando a los vecinos que no salieran de sus casas.
Durante casi dos horas, el silencio en la calle Charco solo se veía roto por el sobrevuelo de drones policiales y el movimiento de agentes fuertemente armados. Sin embargo, tras el asalto controlado a la vivienda del sospechoso, se confirmó que este había logrado burlar el primer cerco policial y se encontraba en paradero desconocido.
Una entrega inesperada
El giro más sorprendente de la jornada se produjo a primera hora de la tarde. Mientras la policía judicial realizaba el levantamiento del cadáver, el presunto asesino regresó al lugar de los hechos. Acompañado por sus familiares, quienes habrían ejercido de mediadores para convencerle de que no empeorara su situación legal, el hombre se entregó voluntariamente a los agentes que custodiaban el perímetro.
Fuentes cercanas al caso indican que el agresor se mostró colaborativo en el momento del arresto, siendo trasladado de inmediato a las dependencias de la Guardia Civil de Alfafar para prestar declaración.
Un pueblo de luto
El Ayuntamiento de Catarroja ha reaccionado con rapidez ante la gravedad del suceso. La alcaldía ha expresado sus condolencias a la familia de Pedro C., una persona conocida en el barrio, y ha hecho un llamamiento a la calma, lamentando que «un conflicto de convivencia que debió resolverse mediante el diálogo o la mediación civil haya terminado de forma tan salvaje».
El cuerpo de la víctima ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal de Valencia para la práctica de la autopsia, mientras la investigación continúa abierta para determinar la procedencia del arma y si existían denuncias previas que hubieran podido prevenir el fatal desenlace.
















