La tensión dentro del conflicto educativo valenciano sigue aumentando. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha anunciado este miércoles que llevará ante la Fiscalía los “ataques”, “coacciones” y situaciones de “retención” que, según denuncian, sufrieron representantes del sindicato durante las últimas jornadas de negociación celebradas en la Conselleria de Educación.
La organización sindical considera además que la huelga indefinida del profesorado “ha dejado de ser exclusivamente laboral” y asegura que el conflicto “ha derivado hacia un escenario claramente político”.
CSIF denuncia “miedo por la integridad física”
Durante una rueda de prensa celebrada en Valencia, representantes nacionales y autonómicos del sindicato denunciaron públicamente:
- insultos;
- campañas en redes sociales;
- presiones;
- y situaciones de tensión
tras la firma del acuerdo salarial alcanzado entre CSIF, ANPE y la Conselleria.
Según explicó el presidente autonómico de CSIF Educación, José Seco, algunos representantes sindicales llegaron incluso a sentir:
“miedo por su integridad física”.
El sindicato asegura que pondrá los hechos en conocimiento de la Fiscalía para que investigue posibles:
- coacciones;
- amenazas;
- o impedimentos al libre ejercicio sindical.
La ruptura sindical agrava el conflicto
CSIF defendió nuevamente el acuerdo firmado con Educación, destacando medidas como:
- subidas salariales;
- seis días de libre disposición;
- y la desconexión digital.
El sindicato considera que:
- el profesorado llevaba diecinueve años sin mejoras relevantes;
- y que el pacto supone “un avance histórico”.
Sin embargo, la firma del acuerdo provocó la ruptura de la unidad sindical con:
- STEPV;
- CCOO;
- y UGT,
que mantienen la convocatoria de huelga indefinida.
Acusan a otros sindicatos de “imponer” criterios ideológicos
Desde CSIF aseguran que el conflicto interno comenzó cuando los otros sindicatos intentaron introducir:
- cuestiones lingüísticas;
- y posicionamientos ideológicos
dentro de las negociaciones.
José Seco afirmó que:
“intentaron imponer que la lengua vehicular del sistema educativo fuera el valenciano”.
Por ello, el sindicato rechaza las acusaciones de haber roto la unidad sindical y sostiene que:
“la ruptura fue unilateral”.
“La huelga ha pasado a tener un carácter político”
El presidente autonómico de CSIF, Rafael Cantó, fue todavía más contundente y aseguró que:
“la huelga ha pasado a tener un carácter político”.
Cantó criticó además el apoyo mostrado a las movilizaciones por dirigentes políticos como:
- la ministra Diana Morant;
- o el portavoz de Compromís, Joan Baldoví.
Según CSIF:
- durante los gobiernos del Botànic no se impulsaron estas reivindicaciones;
- y ahora determinados partidos utilizan el conflicto educativo como herramienta política.
Canal de denuncias para docentes
El sindicato también anunció la creación de:
- un canal interno de denuncias;
para que profesores puedan comunicar posibles: - presiones;
- intimidaciones;
- o situaciones de tensión
dentro de los centros educativos.
Además, CSIF ha remitido escritos a:
- Delegación del Gobierno;
- Les Corts Valencianes;
- y distintos grupos parlamentarios,
solicitando una condena expresa de cualquier conducta que limite la libertad sindical.
Un conflicto educativo cada vez más fracturado
La huelga indefinida de la educación pública valenciana entra así en una nueva fase marcada no solo por el enfrentamiento entre sindicatos y Conselleria, sino también por la profunda división dentro del propio bloque sindical.
Mientras continúan:
- las protestas;
- las acampadas;
- y las movilizaciones en las calles,
la tensión política y sindical alrededor del sistema educativo valenciano sigue escalando sin que, por ahora, exista una solución cercana.
















