Las máximas representantes de las Fallas, Carmen y Marta, ofrecen un emotivo discurso conjunto de despedida en el que rinden tributo a los 26 sectores de la fiesta, a sus comisiones de origen y al mundo fallero en una velada para el recuerdo.
VALÉNCIA. — En un ambiente de profunda emoción, complicidad y nostalgia, Valéncia vivió anoche uno de los momentos más conmovedores del calendario festivo: el discurso oficial de despedida de las Falleras Mayores de Valéncia de 2026, Carmen y Marta. Con una intervención coral cuidadosamente estructurada como un diálogo íntimo y articulada bajo el hilo conductor de «las miradas», las máximas representantes de la fiesta festejaron su año de reinado, agradecieron el afecto del colectivo fallero y marcaron el cierre simbólico de un ciclo inolvidable para la ciudad.
Un recorrido sentimental por los 26 sectores falleros
El acto arrancó con unas palabras directas hacia la ciudadanía y los falleros. «Hui te parlem a tu, Valéncia… Perquè Valéncia la feu vosatros», proclamaron al unísono, dando paso a una de las partes más aclamadas de su intervención: el repaso detallado y nominativo a cada uno de los 26 sectores que integran la Junta Central Fallera.
Desde los barrios marítimos del Canyamelar-Grau-Nazaret y Malvarrosa-Cabanyal-Beteró, pasando por zonas emblemáticas del centro histórico como el Carme, el Pilar-Sant Francesc o la Seu-Xerea-El Mercat, hasta sectores fundamentales como Botànic-La Pechina, Rascanya, Campanar, Olivereta, Benicalap, Algirós o Russafa, Carmen y Marta dedicaron un saludo a cada colectivo. Tampoco faltaron menciones explícitas a las comisiones perimetrales y del área metropolitana, como Benimàmet-Burjassot-Beniferri, Quart de Poblet-Chirivella, Mislata o Poblats al Sur.
«En realitat, no parlem només de 26 sectors, sinó de mil rostres que mai mos heu fallat», afirmaron con voz firme pero visiblemente emocionadas, resaltando que la calidez de los falleros convirtió su sueño en «una realitat encara més bonica del que mai hauríem pogut imaginar».
El regreso a las comisiones de origen y el calor de la familia
Tras el recorrido por el mapa fallero, la narrativa del discurso dio paso a la esfera personal e íntima. Ambas representantes simbolizaron la conclusión de su viaje institucional marcando el retorno a sus respectivas comisiones de origen, integradas dentro del sector Roqueta-Arrancapins.
Carmen subrayó el significado de volver a su comisión, Convent de Jerusalem. «Hui torne diferent de com me’n vaig anar… però allí torne a trobar a la Carmen de sempre», expresó al recordar el apoyo incondicional de sus padres y hermanos (Salva, Borja y Álvaro). Por su parte, Marta anunció su regreso a la Falla Alberic-Heroi Romeu, agradeciendo a los suyos por haber sido su guía y refugio constante durante un ejercicio frenético e imborrable.
Asimismo, las Falleras Mayores extendieron su reconocimiento al resto de estamentos festivos: tuvieron palabras de gratitud hacia los miembros de la Junta Central Fallera, recordaron con cariño a las delegaciones de las fiestas hermanas de Alicante y Castellón —las bellees del foc y las reines de les festes de la Magdalena—, y dedicaron una mención especial a la alcaldesa María José Catalá por su cercanía personal más allá del cargo institucional. Tampoco pasaron por alto la labor de los artistas falleros, con guiños al trabajo realizado para la plaza del Ayuntamiento.
Un abrazo cálido a las Cortes de Honor y a la cantera del futuro
Uno de los momentos de mayor emotividad se produjo al dirigirse a las niñas y mujeres que optaban a sucederlas, así como a sus propias Cortes de Honor. En un gesto singular, glosaron en parejas las virtudes de las componentes de sus respectivas cortes —resaltando valores como la complicidad, el apoyo, la serenidad y la alegría compartida— para finalizar dirigiéndose la una a la otra.
Marta agradeció el amparo y el ejemplo recibido por parte de Carmen, a quien definió como «el meu eixemple, la meua companyia i el lloc on sentir-me segura». Carmen, a su vez, elogió la inocencia, madurez y ternura de la pequeña Marta, destacando la suerte inmensa de haber compartido juntas un año único en la historia festiva de Valéncia.
Con un cierre unísono y ovacionado por el auditorio, las Falleras Mayores 2026 sellaron su despedida con una última mirada colectiva y un rotundo «Gràcies, Valéncia», dejando para la historia un discurso caracterizado por la elegancia, la proximidad y la devoción hacia la fiesta de las Fallas.



















