Lo que comenzó como una travesía corta por la costa mediterránea terminó convirtiéndose en doce días de incertidumbre en alta mar. Un hombre de 69 años que había salido del puerto de Gandía ha sido localizado con vida y en buen estado de salud en aguas de Argelia, tras permanecer desaparecido casi dos semanas.
La localización se produjo gracias a un avión de Frontex, que avistó el velero a la deriva fuera de la zona SAR española. Posteriormente, la embarcación fue rescatada por un buque mercante, que trasladará al patrón hasta el puerto de Algeciras, donde se espera su llegada este jueves 29 de enero.
Una travesía corta que se torció desde el primer día
El navegante había zarpado el 15 de enero desde Gandía con la intención de cubrir una ruta costera de apenas 83 millas náuticas hasta Guardamar del Segura. Un recorrido habitual, pensado para realizarse sin dificultad.
Sin embargo, ese mismo día comenzaron los problemas. El hombre, que contaba con escasa experiencia en navegación, alertó a los servicios de emergencia tras hablar con su esposa y comunicarle que se encontraba a la altura de Benidorm.
Horas después, el contacto se perdió.
Sin motor, sin radio y sin batería en el móvil
Al día siguiente, ante la falta de noticias, su mujer acudió a la Guardia Civil para denunciar la desaparición. Poco después, el propio patrón logró realizar una última llamada de auxilio, en la que explicó que se encontraba a la deriva.
El velero se había quedado sin batería en el motor, no disponía de radio operativa y, durante esa comunicación, el teléfono móvil también se apagó. No pudo facilitar coordenadas ni una posición aproximada.
Desde ese momento, el silencio fue total.
Una búsqueda intensa que no dio resultados en aguas españolas
El operativo de búsqueda se activó el 16 de enero y movilizó a Salvamento Marítimo, Guardia Civil, Cruz Roja, así como al Centro de Operaciones y Vigilancia de Acción Marítima de la Armada y al Centro Nacional de Coordinación de Salvamento.
Durante días, los medios rastrearon la costa valenciana y ampliaron progresivamente el radio hasta aguas de Murcia. Pese al despliegue, no hubo rastro del velero.
El 24 de enero, ante la ausencia de indicios y tras agotar las posibilidades en la zona SAR española, la búsqueda con medios activos fue desactivada, aunque se mantuvieron avisos radioeléctricos y coordinación internacional, especialmente con Argelia.
El hallazgo, doce días después, fuera de España
La operación dio un giro inesperado cuando un avión de Frontex detectó el velero en aguas argelinas, muy lejos de la ruta prevista inicialmente. El ocupante se encontraba consciente y en buen estado general.
Un buque mercante, el Thor Confidence, procedió al rescate y se hizo cargo de la embarcación y de su único tripulante, que será desembarcado en Algeciras.
Una historia con final afortunado… y muchas preguntas
El caso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos de la navegación recreativa sin preparación suficiente, especialmente cuando se depende de sistemas eléctricos sin respaldo y se afrontan travesías en solitario.
También evidencia cómo, en el Mediterráneo, una avería aparentemente menor puede acabar desplazando una embarcación cientos de kilómetros mar adentro, fuera de los márgenes previstos y de los operativos de búsqueda iniciales.
Esta vez, la historia ha tenido un final positivo. Doce días después, el navegante ha sido encontrado con vida. Pero el mar, una vez más, ha recordado que no perdona la improvisación.
















