Las obras clave para adaptar el Corredor Mediterráneo al ancho internacional provocarán uno de los mayores cortes ferroviarios de los últimos años entre la Comunitat Valenciana y Cataluña. Según la planificación de Adif, la línea entre Castellón y Tarragona permanecerá cerrada durante aproximadamente cinco meses a partir de abril de 2027 para ejecutar el cambio definitivo de ancho de vía.
La interrupción afectará directamente a los trenes Euromed, Alvia, Intercity, Regional Exprés y a los convoyes de mercancías que utilizan este corredor estratégico para conectar el arco mediterráneo con Europa.
Una obra clave para conectar Valencia con Europa
El tramo entre Castellón, Vinaròs y el cambiador de La Boella, en Tarragona, es uno de los puntos más importantes de toda la infraestructura. Adif está ejecutando la conversión del ancho ibérico al ancho estándar europeo para permitir que los trenes de pasajeros y mercancías circulen sin interrupciones hacia Francia y el resto del continente.
Actualmente ya se están realizando trabajos preparatorios en estaciones, vías, electrificación, señalización y sistemas de seguridad para poder acometer posteriormente el cambio definitivo en una única fase.
El Euromed será uno de los servicios más afectados
El corte obligará a suspender temporalmente las circulaciones ferroviarias entre Castellón y Tarragona. El Euromed, que conecta ciudades como Barcelona, Tarragona, Castellón, Valencia y Alicante, será uno de los servicios más afectados por la interrupción.
Renfe deberá diseñar un plan alternativo de transporte para los viajeros, previsiblemente mediante autobuses y otros servicios complementarios, similar al que se ha utilizado en otras grandes obras ferroviarias. Aunque todavía no se han detallado los planes definitivos, la compañía tendrá que garantizar la movilidad durante esos meses.
Las mercancías también sufrirán el impacto
La actuación tiene una enorme importancia para el transporte de mercancías. Empresas industriales y logísticas de la Comunitat Valenciana esperan que el corredor permita una conexión ferroviaria directa con Europa, especialmente en sectores como el automóvil, la cerámica o la futura gigafactoría de baterías de Sagunto.
Durante el cierre será necesario reorganizar rutas y desvíos ferroviarios para minimizar el impacto sobre el tráfico comercial.
Objetivo: corredor operativo en 2027
Pese a las molestias que provocarán los cortes, el Ministerio de Transportes mantiene el objetivo de que este tramo quede plenamente adaptado al ancho internacional durante 2027, permitiendo completar uno de los eslabones más importantes del Corredor Mediterráneo. Actualmente más del 80 % de la infraestructura ya se encuentra en servicio o en obras.
Si se cumplen los plazos previstos, Valencia, Castellón, Tarragona y Barcelona quedarán integradas en una red ferroviaria interoperable con Europa, tanto para viajeros como para mercancías.
















