Ceuta vuelve a ser el escenario de una grave crisis de gestión y comunicación institucional. La Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma ha tildado de «falsa» una nota informativa sobre el uso de infraestructuras militares como el Acuartelamiento Coronel Fiscer y la antigua fábrica de harina. Sin embargo, la publicación oficial en el Boletín Oficial del Estado (BOE) desmiente categóricamente este comunicado oficial, desatando una contundente polémica sobre la veracidad del relato institucional y la descoordinación del Ejecutivo central.
Contradicción directa entre el BOE y la versión oficial
La tensión institucional se ha disparado tras comprobarse que el texto publicado en el BOE incluye de forma explícita las ubicaciones desmentidas por la Delegación:
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Inmuebles señalados en el documento oficial: El BOE especifica la utilización de los «Terrenos del Ministerio de Defensa en nave fábrica de harina» (punto 3) y los «Terrenos que no se encuentren en uso del Ministerio de Defensa en Acuartelamiento Coronel Fiscer» (punto 6).
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Desmentido de Delegación: Frente a la orden oficial, la Delegación del Gobierno en Ceuta calificó públicamente de «falsa» cualquier información que vinculase el traslado de personas con dichas instalaciones.
Denuncia de descontrol y grietas en el Gobierno
Esta flagrante contradicción no solo pone en evidencia la falta de comunicación entre el Gobierno central y sus delegaciones territoriales, sino que agrava el malestar político e institucional en un tema crítico para la seguridad del Estado.
Fuentes de la oposición y diversos sectores sociales señalan que este episodio demuestra una incapacidad total para gestionar la crisis actual. Asimismo, acusan al Delegado del Gobierno de priorizar sus intereses políticos frente a Pedro Sánchez por encima de la transparencia y la verdad, incurriendo en desacatos a las decisiones publicadas por su propio Gobierno e incluso desacreditando a ministerios como el de Defensa.
La discrepancia entre la realidad administrativa redactada en el BOE y los comunicados dirigidos a los ciudadanos en Ceuta expone una profunda ruptura de criterio que compromete la gestión asistencial, la seguridad en la ciudad autónoma y la confianza pública en las instituciones.
Con fenómenos así, el Gobierno de Pedro Sánchez no necesita oposición alguna él solito se basta para hundirse en la miseria, y el jefe de nuevo despejado de la ecuación, otra vez de vacaciones.

















