El centro ha realizado 53 craneotomías de este tipo desde 2014, una técnica que permite operar lesiones situadas en zonas esenciales del cerebro mientras se comprueba en tiempo real que el paciente mantiene funciones como el lenguaje, la lectura, el cálculo o la movilidad
El Hospital General de Valencia ha superado el medio centenar de craneotomías con el paciente despierto, una compleja técnica neuroquirúrgica que permite intervenir determinadas lesiones cerebrales reduciendo el riesgo de dañar áreas responsables de funciones esenciales como el lenguaje, el movimiento o la sensibilidad.
Desde que comenzó a aplicar este procedimiento de manera coordinada en 2014, el hospital ha intervenido a 53 pacientes. Solo durante el último año se realizaron ocho operaciones, una cifra superior a la media habitual del centro, situada alrededor de cinco intervenciones anuales.
La principal particularidad de estas operaciones resulta llamativa: durante determinados momentos de la cirugía, el paciente está despierto, consciente y colaborando con los especialistas.
Mientras los neurocirujanos trabajan sobre la lesión, la persona puede tener que hablar, leer, realizar cálculos o ejecutar determinados movimientos. Sus respuestas permiten comprobar inmediatamente qué zonas del cerebro deben preservarse.
¿Por qué operar el cerebro con el paciente despierto?
La técnica se utiliza principalmente cuando una lesión se encuentra próxima a regiones cerebrales responsables de funciones especialmente importantes.
Durante la intervención, el equipo puede identificar estas áreas y comprobar su funcionamiento antes de continuar con la extirpación de la lesión.
El paciente realiza ejercicios previamente seleccionados y los especialistas observan sus respuestas. De esta manera pueden proteger regiones relacionadas con la comunicación, el movimiento, la sensibilidad, la lectura, el cálculo y otras funciones superiores o ejecutivas.
El objetivo es conseguir retirar la mayor cantidad posible de la lesión sin provocar déficits neurológicos permanentes.
El jefe de Neurocirugía del Hospital General de Valencia, José María Gallego, destaca que el perfeccionamiento de la técnica depende especialmente del trabajo coordinado entre diferentes especialidades.
Lesiones que antes podían considerarse inoperables
La precisión conseguida mediante este procedimiento está permitiendo abordar casos especialmente complejos.
Según Gallego, los resultados obtenidos están haciendo posible extirpar tumores y otras lesiones que anteriormente podían considerarse inoperables por encontrarse en áreas especialmente importantes del cerebro.
La intervención, sin embargo, requiere una planificación individualizada y una coordinación muy precisa entre todos los profesionales implicados.
Uno de los elementos fundamentales es la anestesia. El paciente debe permanecer despierto, confortable, sin dolor y suficientemente colaborador durante los momentos en los que los especialistas necesitan evaluar sus funciones cerebrales.
Un equipo multidisciplinar desde antes de entrar en quirófano
El procedimiento se desarrolla conjuntamente entre el Servicio de Neurocirugía, la sección de Neurofisiología y el Servicio de Anestesia y Reanimación.
Desde 2025, además, el Hospital General incorporó el Servicio de Rehabilitación al protocolo.
Su participación comienza antes de la operación, continúa durante la intervención y se mantiene después de la cirugía.
El objetivo es detectar cuanto antes cualquier posible déficit y establecer, cuando sea necesario, programas de rehabilitación individualizados que ayuden al paciente a recuperar sus capacidades funcionales.
El cerebro se monitoriza durante toda la operación
La Neurofisiología desempeña otro papel fundamental.
Durante la cirugía se utilizan técnicas avanzadas de registro y estimulación cerebral para vigilar continuamente la integridad de las vías nerviosas responsables, entre otras funciones, del movimiento y la sensibilidad.
La jefa de la sección de Neurofisiología, Trinidad Blanco, explica que esta monitorización permite detectar rápidamente cualquier alteración funcional y proporciona información al neurocirujano para tomar decisiones durante la propia operación.
Antes de entrar en quirófano también se realiza una valoración individual del paciente.
Las pruebas se adaptan a las características de cada persona, teniendo en cuenta aspectos como su perfil laboral, cultural y familiar, de forma que los especialistas dispongan de una referencia previa con la que comparar las respuestas obtenidas durante la intervención.
53 pacientes operados desde 2014
La experiencia acumulada durante más de una década ha permitido consolidar esta modalidad de cirugía cerebral en el Hospital General de Valencia.
El centro suma ya 53 craneotomías con paciente despierto y el incremento hasta las ocho intervenciones realizadas durante el último año refleja una utilización creciente de esta técnica en casos seleccionados.
La combinación de Neurocirugía, Anestesia, Neurofisiología y Rehabilitación permite afrontar lesiones situadas en algunas de las áreas más delicadas del cerebro buscando un doble objetivo: eliminar la lesión con la mayor precisión posible y, al mismo tiempo, preservar aquellas capacidades que condicionan directamente la autonomía y la calidad de vida del paciente
















