El futuro Nou Mestalla todavía no ha abierto sus puertas, pero ya ha comenzado a generar debate en Benicalap. La posibilidad de que el nuevo estadio del Valencia CF acoja grandes conciertos durante el verano ha despertado inquietud entre parte del vecindario, especialmente tras la polémica surgida en las últimas semanas por los límites acústicos en otros eventos celebrados en la ciudad.
La preocupación gira en torno a uno de los aspectos más sensibles en las grandes ciudades: la contaminación acústica. Diversos estudios alertan desde hace años de los efectos del ruido sobre la salud, especialmente en niños, personas mayores y ciudadanos con patologías relacionadas con el sistema nervioso o el descanso.
El Valencia quiere aprovechar el Nou Mestalla todo el año
El nuevo estadio no está concebido únicamente para albergar partidos de fútbol. El Valencia CF lleva años planteando el Nou Mestalla como un recinto multifuncional capaz de generar ingresos durante los 365 días del año.
Dentro de esa estrategia figura la celebración de grandes conciertos musicales una vez finalice la temporada deportiva. La previsión inicial contempla entre dos y tres grandes espectáculos anuales, principalmente durante los meses de junio y julio.
La capacidad prevista del estadio, superior a los 70.000 espectadores, convertiría al Nou Mestalla en uno de los recintos más importantes de España para albergar eventos musicales de gran formato.
El precedente del Festival de Les Arts
La reciente suspensión de una jornada del Festival de Les Arts por problemas relacionados con los niveles acústicos ha incrementado la sensibilidad sobre este asunto.
El episodio ha servido como aviso para promotores, administraciones y organizadores de eventos, que ahora vigilan con especial atención el cumplimiento de la normativa sobre ruido.
La ordenanza municipal establece límites concretos dentro de las viviendas cercanas a los recintos donde se desarrollan actividades musicales, especialmente durante el horario nocturno.
Un estadio diseñado para concentrar el sonido
Uno de los argumentos que juegan a favor del Nou Mestalla es su propio diseño arquitectónico.
Según explicó en su día el arquitecto del proyecto, la cubierta textil del estadio está pensada para reflejar parte del sonido hacia el interior del recinto, favoreciendo la experiencia de los espectadores y reduciendo parcialmente la dispersión acústica hacia el exterior.
Sin embargo, los expertos recuerdan que ningún estadio de gran capacidad puede eliminar completamente el impacto sonoro de conciertos multitudinarios, especialmente cuando se utilizan equipos de sonido de alta potencia.
Los vecinos piden garantías
Aunque todavía falta más de un año para la inauguración oficial del estadio, algunos colectivos vecinales ya reclaman estudios acústicos detallados y medidas preventivas que garanticen el descanso de los residentes de Benicalap y de los barrios próximos.
El debate recuerda a situaciones similares vividas en otros grandes estadios españoles. El caso más conocido es el del estadio Santiago Bernabéu de Madrid, donde las quejas vecinales por el ruido derivaron en restricciones judiciales para la celebración de conciertos.
Un equilibrio entre ocio y descanso
El reto para el Valencia CF será encontrar un equilibrio entre la rentabilidad del nuevo estadio y la convivencia con el entorno urbano.
La entidad ya ha comenzado a lanzar mensajes de sensibilización en algunos eventos organizados en Mestalla, promoviendo comportamientos respetuosos con los vecinos y tratando de reducir el impacto acústico.
Mientras avanzan las obras del Nou Mestalla, la cuestión del ruido se perfila como uno de los asuntos que más atención recibirán durante los próximos meses. El estadio promete convertirse en uno de los grandes motores de actividad de Valencia, pero también deberá demostrar que es capaz de compatibilizar espectáculos multitudinarios con el descanso de quienes viven a su alrededor.



